Piero Hincapié abrió una ventana a su infancia y recordó los momentos que marcaron sus primeros pasos en el fútbol, cuando todavía era un niño que solo quería jugar y divertirse sin imaginar hasta dónde podía llegar su talento.Durante un conversatorio exclusivo organizado por Pronaca en el Hotel Marriott de Quito, el defensor ecuatoriano contó que desde pequeño fue muy inquieto y que su pasión por el fútbol era tan grande que incluso se escapaba de clases para poder jugar.“Era supertravieso de pequeño, jugaba sin zapatillas, me iba en horas de clases”, relató Hincapié al recordar esa etapa de su vida entre risas.PublicidadEl actual jugador del Arsenal explicó que con el paso del tiempo fue creciendo y llegó un momento en el que su tío tuvo que intervenir para ayudarlo a continuar con su formación.“Llegó un momento en que iba creciendo y mi tío me dijo que no podía seguir así jugando sin zapatos”, contó el defensor ecuatoriano.Para Hincapié, en aquella época no era consciente del potencial que tenía ni de lo que podía lograr con sus condiciones futbolísticas. Era simplemente un niño disfrutando del deporte que amaba.PublicidadPublicidad“En ese momento cuando eres pequeño no te das cuenta del potencial y de las cosas que puedes llegar a hacer, y no te das cuenta de que puedes tener oro en tus pies”, expresó.Esa etapa de humildad y esfuerzo fue parte del camino que posteriormente lo llevó desde las formativas de Independiente del Valle, su paso por Talleres de Córdoba, Bayer Leverkusen y finalmente su consolidación en Europa con el Arsenal.Hoy, convertido en uno de los referentes de la selección de Ecuador, Hincapié recuerda esos primeros años como una muestra de que el talento puede aparecer en los lugares más inesperados, siempre acompañado de trabajo, apoyo familiar y perseverancia. (D)