El papa ha expulsado de forma fulminante, tras agotar todas las vías de diálogo posibles, a Francisco José Vegara Cerezo, un sacerdote de la diócesis de Orihuela-Alicante que llevaba tiempo cuestionando públicamente la legitimidad de la Santa Sede. En concreto, calificó el papado de Francisco de "herético, aberrante y escandaloso" y dijo sobre el actual pontífice que es "injusto", "déspota" y "calumniador". El conflicto, que escaló desde el plano local hasta los despachos del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha terminado con esta drástica medida que el Vaticano. Durante meses, el obispo de la diócesis, monseñor José Ignacio Munilla, intentó reconducir la situación mediante conversaciones personales y el envío de emisarios para frenar la deriva cismática del presbítero. Sin embargo, los desencuentros se agravaron con las recurrentes apariciones en medios y escritos donde el cura se ratificaba en sus posturas críticas frente a Roma. La paciencia de las autoridades eclesiásticas llegó a su límite al confirmar que Vegara no tenía intención de rectificar sus duros ataques doctrinales. "Yo lo que intento es defender es la integridad de la doctrina católica", ha manifestado recientemente. TE PUEDE INTERESAR Finalmente, el 20 de junio se notificó formalmente el decreto papal, firmado originalmente el 30 de abril, que despoja al clérigo de sus funciones sagradas y lo dispensa del celibato. Este desenlace marca un precedente sonado en la Iglesia española actual, visibilizando la firmeza de Roma ante las corrientes de desconexión magisterial. Las reacciones no se han hecho esperar dentro de una comunidad diocesana que asiste con asombro a este cisma particular. Un largo proceso de amonestaciones y desencuentros La cronología de esta ruptura comenzó a fraguarse en 2023, cuando los constantes desplantes de Francisco José Vegara hacia la figura del fallecido papa Francisco, encendieron las alarmas en el obispado. En 2024, el sacerdote fue apartado de cualquier oficio o cargo pastoral en Alicante como medida de prevención. A pesar de recibir amonestaciones formales en febrero de 2024 y abril de 2025 para que rectificara, el clérigo continuó difundiendo sus tesis en distintas plataformas y medios de comunicación, tal y como se explica en un comunicado emitido por el Obispado de Orihuela-Alicante. Ante su persistencia, el 8 de septiembre de 2025 el obispo Munilla firmó un decreto en el que declaraba al cura impedido para ejercer el ministerio y prohibiéndole realizar más declaraciones públicas. Este movimiento fue recurrido de inmediato por Vegara ante el Dicasterio del Clero en Roma, buscando amparo superior. La situación dio un giro definitivo cuando el Dicasterio para la Doctrina de la Fe intervino directamente a raíz de un polémico artículo publicado por el propio afectado, exigiéndole una retractación formal por un presunto delito contra la fe sub facti specie de cisma. Al no recibir una respuesta satisfactoria, el papa León XIV aplicó el artículo 26 de las Normas sobre los delitos reservados, decretando su expulsión definitiva. Con esta resolución, Vegara, que ha sido tachado de "oveja negra", "hijo díscolo" o "mosca cojonera", pierde todos los derechos del estado clerical y tiene prohibido ejercer el ministerio sagrado, con las únicas excepciones de auxilio extremo recogidas en el Código de Derecho Canónico. Monseñor Munilla, en respuesta, ha reafirmado la total comunión y obediencia de la diócesis alicantina con el Sucesor de Pedro. La defensa de Vegara ante la acusación de contumacia Por su parte, Francisco José Vegara no ha tardado en rebelarse públicamente contra la decisión del Vaticano, calificando el decreto de "injusto" y denunciando una situación de absoluta indefensión. El sacerdote alicantino sostiene que la Iglesia ha ignorado por completo los sólidos argumentos doctrinales que él mismo presentó antes de que se tomara la determinación de expulsarlo. Según su testimonio, el pasado marzo contestó un examen teológico de cinco preguntas remitido desde Roma, donde solo validó la obediencia al magisterio histórico de la Iglesia. Vegara afirma que sus respuestas negativas sobre la legitimidad de Francisco y León XIV fueron de carácter condicional, esperando que los teólogos vaticanos rebatieran sus puntos. Al ser citado por el obispo Munilla para comunicarle la sanción por su supuesta rebeldía pertinaz, el cura tachó dicha calificación de "falsa y calumniosa", argumentando que él siempre estuvo abierto a una rectificación si se le demostraba que estaba equivocado. El meollo de su disconformidad radica en lo que considera desviaciones doctrinales graves en los últimos pontificados. Separado de sus funciones, el sacerdote expulsado asegura que seguirá ejerciendo su ministerio en privado, desafiando la histórica resolución vaticana Entre los puntos que el sacerdote cuestiona con firmeza se encuentran la apertura de los sacramentos a divorciados vueltos a casar, el documento sobre bendiciones a parejas irregulares y nociones teológicas recientes sobre la dignidad humana y la gracia sobrenatural. Convencido de que la autoridad actual contradice la tradición milenaria, Vegara ha manifestado que no reconoce la validez legal del decreto papal que lo aparta. Su intención, tal como ha confirmado, es seguir viviendo su vocación y sacerdocio a través de la oración y los sacramentos en el ámbito privado. El papa ha expulsado de forma fulminante, tras agotar todas las vías de diálogo posibles, a Francisco José Vegara Cerezo, un sacerdote de la diócesis de Orihuela-Alicante que llevaba tiempo cuestionando públicamente la legitimidad de la Santa Sede. En concreto, calificó el papado de Francisco de "herético, aberrante y escandaloso" y dijo sobre el actual pontífice que es "injusto", "déspota" y "calumniador". El conflicto, que escaló desde el plano local hasta los despachos del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha terminado con esta drástica medida que el Vaticano.
León XIV 'cancela' a un sacerdote de Alicante que considera el papado de Francisco de "herético, aberrante y escandaloso"
El papa León XIV ha expulsado del estado clerical al sacerdote alicantino Francisco José Vegara, por sus controvertidas declaraciones sobre el papa Francisco y sobre él mismo, cerrando un largo proceso de desencuentros doctrinales









