Una ardiente mañana de julio, en una sala del Senado, Vox se transmutó en ecologista. El asombroso fenómeno ocurrió este miércoles durante la comparecencia ante una de las comisiones de investigación creadas por el PP en la Cámara alta —ya van siete— de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. El mismo partido que niega el cambio climático y que acaba de imponer al PP en Andalucía la renuncia a apoyar zonas de bajas emisiones en las ciudades intentó acorralar a la vicepresidenta con la denuncia de que el Gobierno accedió a rescatar una industria “contaminante”, la siderúrgica vasca Tubos Reunidos. La acometida corrió a cargo precisamente de una senadora andaluza, Paloma Gómez. Aagesen le respondió que una de las condiciones para la concesión a esa compañía de un préstamo de 112 millones de euros de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) fue que se comprometiese a reducir emisiones y descarbonizarse. Pero Gómez no cejó en su denuncia. Y así siguió durante casi 40 minutos: Vox, contra la industria contaminante.Como tantos miembros del Gobierno, Aagesen tuvo que pasar este miércoles por esa particular pena de banquillo impuesta por el PP: enfrentarse a las acusaciones de la derecha en una de las comisiones de investigación del Senado. En el caso de la actual vicepresidenta tercera, se trataba de poner en solfa su actuación como parte del Consejo Gestor de la SEPI que informó de los préstamos a empresas acogidas al fondo de emergencia para amortiguar los efectos de la pandemia, cuando era secretaria de Estado de Energía. Durante hora y media de interrogatorio, ni Gómez ni el popular José Manuel Hernando —este en un tono mucho más amable— lograron sacar a la vicepresidenta de su defensa de la limpieza de los rescates de Air Europa, Plus Ultra y Tubos Reunidos, los tres sometidos a distintas investigaciones judiciales. Todos los informes técnicos, insistió Aagesen, eran favorables a la concesión de los préstamos y “se cumplieron rigurosamente los 13 criterios establecidos” para las ayudas. “Tengo la conciencia muy tranquila”, aseguró. Frente al cuestionamiento de PP y Vox, la vicepresidenta se encontró al menos con la comprensión de Junts, cuya senadora Teresa Pallarès deploró que la comparecencia se convirtiese en un “juicio con sentencias predeterminadas”. La primera pregunta del popular Hernando anticipó la línea a seguir: —Usted votó a favor de los rescates. ¿Se lo tomó con seriedad y lo estudió?La respuesta, obviamente, fue que sí. Hernando formuló varias preguntas basadas en informes del Tribunal de Cuentas o de la UCO, otras en hipótesis y alguna en deducciones que él mismo definió como “apuestas personales”. Sobre el rescate de Plus Ultra se refirió a una pugna entre José Luis Ábalos y José Luis Rodríguez Zapatero, descrita así: “Tramas rivales como familias de la Cosa Nostra en Nueva York”. Aagesen manifestó que nunca le llegó noticia alguna del supuesto interés de Zapatero por esa compañía aérea. Y en este, como en los demás casos, declaró que las decisiones tomadas fueron técnicas y que jamás recibió “presiones políticas”. El interrogatorio subió de tono con la senadora de Vox, centrada exclusivamente en el caso de Tubos Reunidos y la presunta participación en las gestiones para lograr su rescate del expresidente de la SEPI Vicente Fernández y de Leire Díez, ambos imputados por la Audiencia Nacional. Gómez expuso que unas conversaciones entre estos dos, recogidas en un informe de la UCO, aluden a que la entonces secretaria de Estado de Energía se iba a oponer al rescate. Aagesen lo negó una y otra vez, con toda rotundidad. Pero Gómez volvía a darlo por hecho también una y otra vez, con análoga rotundidad:—Sé que no lo va a admitir, porque si lo admite, es un lío. —Pero cómo voy a admitirlo si usted me está hablando de una reunión en la que no estuve. Gómez insistía en que sus afirmaciones se basaban en informes:—Nosotros venimos aquí preparados.—¿Pero qué informes?—De la UCO… ¿Usted no lee la prensa? Aagesen, muy serena durante las casi dos horas y media de interrogatorio, casi pierde la paciencia hasta espetar a su contrincante: “Con estos préstamos salvamos más de 60.000 empleos. Igual a usted le parece poco, igual no había nadie de su familia implicado”.La comparecencia, como era de esperar, no movió un ápice las posiciones iniciales. Los socialistas lamentaron que estas investigaciones no se empleen “para esclarecer los hechos, sino para alimentar relatos políticos”, en palabras de María Fernández. El PP sostuvo que la actuación de Aagesen solo se puede explicar “o por incompetencia o por complicidad”. Y que al menos su paso por la comisión, según el senador Hernando, podía haber deparado algunas enseñanzas a la vicepresidenta: “Nosotros hemos sido de mucha más utilidad para usted que usted para nosotros”.
Aagesen defiende la limpieza de los rescates de la SEPI: “Tengo la conciencia muy tranquila”
PP y Vox cuestionan a la vicepresidenta por sus actuaciones como secretaria de Estado de Energía







