Nueve edificios aledaños al antiguo cuartel general de Pfizer en Midtown Manhattan fueron evacuados tras detectarse columnas dobladas en el piso 21 de la torre (ABC News)Al menos nueve edificios aledaños al antiguo cuartel general de Pfizer en Midtown Manhattan debieron evacuarse este martes tras la detección de columnas dobladas en el piso 21 de la torre de 37 pisos ubicada en East 42nd Street. El incidente ocurrió durante las obras de conversión de oficinas a apartamentos en el rascacielos Midtown Manhattan que MetroLoft, la promotora a cargo, transforma en un complejo de 1.600 unidades residenciales.El edificio Pfizer Nueva York, construido en la década de 1970 como sede corporativa de la farmacéutica, se encuentra a una cuadra del edificio Chrysler y entre la Grand Central Station y la sede de Naciones Unidas.PUBLICIDADNathan Berman, el fundador de MetroLoft, ofreció su versión en declaraciones al medio especializado The Real Deal, recogidas por el New York Post. “Esto es un accidente puntual: algo ocurrió con estas dos columnas específicas que no tenían refuerzo o no tenían suficiente refuerzo, y cedieron”, afirmó.Berman sostuvo que el edificio “nunca estuvo en riesgo de colapso” y describió el problema como circunscrito a una esquina de aproximadamente seis por seis metros en el noroeste de la torre. “Este es un proyecto de 120.000 metros cuadrados con un problema en la esquina noroeste del edificio”, precisó.PUBLICIDADEl edificio Pfizer de Nueva York, una torre de 37 pisos sobre East 42nd Street, está en obras para convertirse en un complejo de 1.600 unidades residenciales (ABC News)Su explicación técnica apunta al peso acumulado durante la obra: “Es muy simple. Si añades más carga a algo que no puede soportarla, cede. Eso fue lo que pasó, y ahora solo hay que arreglarlo”, dijo. El promotor negó además los informes sobre caída de ladrillos y comprometió el reemplazo de las dos columnas y la elevación de los pisos afectados, con entrega del proyecto prevista para 2027.Los trabajadores de construcción detectaron que dos columnas de soporte del piso 21 habían comenzado a ceder bajo el peso añadido por las reformas. Las imágenes obtenidas por el New York Post muestran las columnas dobladas con una deformación visible desde el exterior de la torre.PUBLICIDADEl martes por la noche, según informó el comisionado del Departamento de Edificios, Ahmed Tigani, se instalaron puntales temporales de emergencia y vigas de acero nuevas para estabilizar la estructura. “Pudimos llegar al piso 21 para inspeccionar el trabajo que se está realizando y me siento confiado en que el trabajo de emergencia estabiliza la situación”, declaró Tigani al New York Post.Los trabajadores de construcción detectaron que dos columnas de soporte del piso 21 comenzaron a ceder por el peso añadido durante la reforma (ABC News)La evacuación del edificio Pfizer Nueva York y de los nueve inmuebles vecinos se mantuvo mientras las cuadrillas de emergencia trabajaban en la estabilización. El rascacielos de Midtown Manhattan permanecía inestable al cierre de la edición.PUBLICIDADEl jefe de bomberos John Esposito advirtió que un colapso parcial localizado no estaba descartado. “La forma en que está construido este edificio, con estructura de acero, no sería un colapso total, sino más localizado. Esa sigue siendo nuestra preocupación: que se está moviendo”, declaró al New York Post.Nathan Berman atribuyó la falla estructural a dos columnas sin refuerzo suficiente y afirmó que el problema se limita a una esquina de la torre (ABC7)Ante la pregunta de si el edificio podría colapsar sobre sí mismo, Esposito respondió con una sola palabra: “Posiblemente”.La conversión de oficinas a apartamentos en Manhattan es un modelo que el municipio ha promovido para aliviar la escasez de vivienda. El proyecto de MetroLoft, en sociedad con David Werner, unió dos edificios que albergaban la sede de Pfizer para crear un único desarrollo residencial.PUBLICIDADEl sindicato de trabajadores Steamfitters Local 638 agregó otra capa al conflicto. Su representante Cliff Johnsen acusó a los constructores de no haber usado suficiente acero para soportar el peso añadido por las reformas. Berman rechazó la acusación sin concesiones: “Total nonsense. El proyecto fue bien diseñado y aprobado por ingenieros estructurales”.