El 4 de julio, Donald Trump utilizó la independencia de Estados Unidos para profundizar la polarización política. El 9 de julio, Javier Milei intentará utilizar la independencia argentina para reconstruir la gobernabilidad mediante la búsqueda de alianzas con los gobernadores. Entre Washington y Tucumán hay miles de kilómetros, pero un mismo interrogante institucional: hasta dónde puede avanzar un liderazgo presidencial sin poner a prueba los contrapesos propios de una república federal. Apenas cinco días separan el 4 de julio estadounidense del 9 de julio argentino. Dos fechas patrias nacidas de guerras de independencia, dos repúblicas federales del continente americano, dos procesos históricos muy diferentes que, sin embargo, abrieron un nuevo desafío: distribuir el poder entre un gobierno nacional y los estados o provincias que le dieron origen. La historia está plagada de coincidencias. Thomas Jefferson murió exactamente el 4 de julio de 1826. Ese mismo día murió también John Adams, segundo presidente estadounidense. Ambos fallecieron en el 50.° aniversario de la independencia que habían protagonizado.
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