Actualizado Mi�rcoles,
julio
15:14El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha llamado este mi�rcoles a partidos pol�ticos, instituciones y miembros de la sociedad civil a "organizarse por encima de las diferencias ideol�gicas" contra "un Gobierno corrupto que ha robado la soberan�a al pueblo" y lograr, "entre todos", unas "elecciones r�pidas, limpias y libres". Durante su intervenci�n en los cursos de verano de la Universidad CEU en El Escorial (Madrid), ha instado a celebrar un refer�ndum para que los ciudadanos decidan sobre las pol�ticas migratorias que ha puesto en marcha el Ejecutivo de Pedro S�nchez, como la regularizaci�n de inmigrantes y el proceso de "nacionalizaciones masivas". Abascal ya hab�a reclamado alguna vez una consulta popular para debatir sobre el acuerdo de Mercosur, sobre la reforma constitucional que elimin� el t�rmino "disminuidos" o sobre las centrales nucleares. Ahora ha vuelto a apelar al uso de un "principio irrenunciable del que se habla muy poco en la pol�tica espa�ola": el principio de "que decida la naci�n". "Las grandes decisiones exigen consentimiento y, en Espa�a, hace mucho tiempo que las grandes decisiones no han sido sometidas a consulta. En primer lugar, el consentimiento para unas elecciones inmediatas que deber�an haberse producido hace mucho tiempo, por higiene democr�tica, y no por calculo electoral o por capricho. Y, en segundo lugar, que Espa�a decida, tal y como nuestras leyes prev�n". El l�der de la derecha dura ha se�alado que el art�culo 92� de la Constituci�n "dice que los espa�oles pueden ser sometidos a consulta en un refer�ndum sobre decisiones pol�ticas especialmente transcendentes". Ha recordado que se produjo en 1986, con el refer�ndum sobre la entrada en la OTAN, "pero no se ha vuelto a producir". "Se han tomado decisiones pol�ticas muy importantes y nunca nos han preguntado a los espa�oles en su conjunto. Han dado por hecho que la elecci�n de una serie de listas en cada proceso electoral era suficiente. Yo no propongo nada ajeno a la Constituci�n, lo que propongo es cumplirla tambi�n en este aspecto", ha a�adido."Que decida la naci�n"Y ha desafiado as� a S�nchez: "Quien teme a la pregunta sobre las pol�ticas migratorias que elige un pa�s o las pol�ticas energ�ticas que son tan determinantes, en realidad, lo que teme no es la pregunta, sino la respuesta del pueblo, que probablemente no coincide con los intereses y los programas pol�ticos". "Que decida la naci�n, porque la naci�n no ha decidido esto", ha recalcado, refiri�ndose a lo que ha considerado una "invasi�n migratoria". Despu�s del cierre del ciclo electoral auton�mico, y una vez consumados los cuatro acuerdos regionales con el PP en Extremadura, Arag�n, Castilla y Le�n y Andaluc�a, Abascal, ha planteado una gran alianza "que trascienda a un partido" y que est� basada en "el sentido com�n organizado". "Un sentido com�n que no tiene carn� pol�tico" y que "es tarea de todos". Ante eso, ha presentado un escenario en el que "Pedro S�nchez y su mafia est�n alterando radicalmente la forma de adquirir la nacionalidad y la forma en que se emite el voto por correo desde el exterior", a trav�s de la llamada Ley de Nietos, una disposici�n adicional de la Ley de Memoria Democr�tica que permite dar pasaporte espa�ol a los descendientes de espa�oles de origen y que han solicitado ya 2,5 millones de personas residentes en el extranjero, de las que 600.000 se han resuelto de forma favorable.Abascal ha considerado que esto es "un proceso de alteraci�n del censo por parte de un Gobierno tramposo corrupto del que nadie se puede fiar y nadie puede creerse". Ha denunciado que se trata de "un golpe silencioso a las reglas del juego con consecuencias que no somos capaces de calibrar". "No hace falta un tanque para torcer la democracia, para robar la soberan�a al pueblo. Basta con sobres sin custodia y censos sin control para que eso se produzca", ha advertido. "Regalar la nacionalidad como una baratija""Nuestra nacionalidad no se puede regalar, como si fuera una baratija, al primero que pasa, y m�s a algunos que no se identifican con nuestros valores culturales y pol�ticos ni van a poder comprometerse jam�s a asumirlos o a respetarlos". Por ello ha llamado a "todas las instituciones, a todos los partidos y a la sociedad civil", en lo que ha considerado que "no es una cuesti�n ideol�gica, sino que la pueden asumir partidos muy diferentes", para que "se produzca un cambio pol�tico, con "tribunales que puedan juzgar sin ser se�alados o insultados por el ministro de turno, con un Parlamento que controle al Gobierno y no un Gobierno que haga preguntas a la oposici�n y no conteste nunca, con una prensa que pregunte y no comprada o asustada, con una universidad que piense y debata donde no se cancele al que no piense igual, con unas Fuerzas de Seguridad que cumplan la ley y que no se vean abocadas a obedecer ordenes pol�ticas y con un pueblo que sea consultado tal y como prev� nuestra Constituci�n y con un gobierno que se someta a las urnas transparentes".







