Maximiliano Chaparro es profesional en logística integral y supply chain (Foto: Movant Connection)“Cuando hay un objetivo en común y ese objetivo se transmite con claridad, la comunicación es fluida y los procesos se vuelven, dentro de todo, lineales“, con esa visión, Maximiliano lleva casi 19 años recorriendo distintos eslabones de la cadena de suministro. Desde un centro de distribución hasta la coordinación de supply chain y comercio exterior en el sector autopartista, repasa qué permanece y qué cambia entre rubros, y por qué planificación, datos y comunicación sostienen toda operación logística.Por más que los productos cambien, siempre hay un patrón que se repite: la planificación. Sin planificación no hay previsibilidad, y sin previsibilidad es difícil anticipar cómo un problema en un área va a impactar en las demás. La planificación nunca es perfecta, pero es el punto donde empieza todo lo demás, tanto en empresas con producción propia como en las que trabajan con partners que distribuyen esa producción.PUBLICIDADHaber pasado por distintos puestos es como entender cada eslabón de una cadena de bicicleta: si falta uno, la rueda no gira y no se llega a destino. Estar en la operación permite entender no solo los procesos, sino los recursos reales que hacen falta para que la planificación se cumpla. Cuando uno vivió el picking, el armado y la preparación de un pedido, sabe lo que realmente implica que ese pedido llegue a tiempo.Cuando hay un objetivo en común y ese objetivo se transmite con claridad, la comunicación es fluida y los procesos se vuelven, dentro de todo, lineales. Ese punto de conexión hace que la estrategia y la operación terminen funcionando juntas. Cuando el equipo entiende no solo el cómo, sino también el para qué de cada tarea, se nota: la cantidad de movimiento invisible detrás de una operación cambia cómo se valora ese trabajo.PUBLICIDADHoy, con las herramientas disponibles, los datos permiten tomar decisiones que antes eran más difíciles de anticipar. El foco está en que esa información sea clara, concisa y confiable, porque en base a eso se ven comportamientos, reacciones y flexibilidades dentro de la cadena. Aun con buena planificación, el contexto puede sacudir cualquier proyección, así que la clave es ajustarse sobre la marcha a cómo se comporta el mercado.La competencia es muy fuerte, sobre todo con la llegada de la competencia asiática, y eso se suma al contexto del país. El desafío más grande es que las distintas áreas, comercial, compras, logística, tengan objetivos individuales, pero logren alinearlos con el objetivo de la empresa. Sin ese objetivo en común, cada área tira para un lado distinto en lugar de ofrecer, en conjunto, un mejor servicio al cliente.PUBLICIDADMe gustaría, con el tiempo, llegar a un directorio dentro de alguna empresa. Por ahora estoy enfocado en entender y asimilar este nuevo rol como coordinador, y en base a eso ir viendo cómo prepararme para lo que viene. Me gusta mucho aprender, pero también me cuesta quedarme quieto: cuando ya asimilé algo y lo tengo claro, empiezo a buscar nuevos desafíos, y creo que esa inquietud es parte de cómo se construye una carrera en logística."La tecnología y la inteligencia artificial van a traer un crecimiento disruptivo en la logística de los próximos años", afirma Maximiliano (Imagen: Shutterstock)¿Qué mensaje le dejarías a las nuevas generaciones que se están formando en logística?La tecnología y la inteligencia artificial van a traer un crecimiento disruptivo en la logística de los próximos años. Mi sugerencia para quienes vienen es desarrollar el pensamiento lógico y crítico, porque por más que se implemente IA o robótica, el criterio va a seguir siendo humano. La tecnología puede ser un complemento, pero ese criterio y ese pensamiento crítico van a marcar la diferencia en el día a día.PUBLICIDAD