Publicidad8 de julio, 2026 - 08h00Keiko Fujimori se alista para asumir el próximo 28 de julio como presidenta del Perú. Su triunfo, luego de cuatro intentos, ha vuelto a colocar bajo los reflectores una faceta poco conocida de su trayectoria: la estrecha relación que tuvo con Ecuador hace más dos décadas. En específico, con la familia del expresidente ecuatoriano Jamil Mahuad, un vínculo que se remonta a finales de la década de 1990, cuando ambos países sellaron definitivamente la paz tras décadas de conflicto fronterizo y que reconoció se mantiene en una reciente entrevista con EL UNIVERSO concedida en Lima.Keiko Fujimori, presidenta electa de Perú: ‘Recuperar el orden en el país es mi principal compromiso’Antes del balotaje peruano, Mahuad publicó, el pasado 25 de mayo, un artículo de opinión en el portal La República, en el que expresó abiertamente su respaldo a la lideresa de Fuerza Popular de cara a la segunda vuelta presidencial peruana.PublicidadEn el texto, Mahuad recordó que conoció a Fujimori hace 27 años, cuando él era presidente de Ecuador y su padre, Alberto Fujimori, gobernaba Perú. Según relató, fue durante el proceso diplomático que culminó con la firma de la paz entre ambos países en Brasilia, el 26 de octubre de 1998.Pero más allá de la relación entre mandatarios, surgió una amistad entre sus familias, particularmente entre Keiko Fujimori y Paola Mahuad, hija del entonces presidente ecuatoriano.“Los Fujimori, mi hija Paola y yo iniciamos la diplomacia presidencial que culminó con la firma del tratado definitivo de paz”, escribió Mahuad en su columna, donde además destacó que la amistad entre ambas familias se ha mantenido durante casi tres décadas.PublicidadPublicidadDos primeras damas jóvenesLa conexión entre Keiko Fujimori y Paola Mahuad también estuvo marcada por una circunstancia poco común: ambas asumieron funciones de primera dama de sus países siendo muy jóvenes y en representación de sus padres.En el caso peruano, Keiko Fujimori ocupó el cargo en 1994, cuando tenía apenas 19 años. Su nombramiento ocurrió tras la separación de Alberto Fujimori y Susana Higuchi, quien había ejercido como primera dama desde el inicio del gobierno en 1990.La salida de Higuchi estuvo rodeada de controversias. La ex primera dama denunció públicamente presuntos actos de corrupción relacionados con familiares del entonces presidente y posteriormente acusó al régimen de persecución y maltratos. Tras el deterioro de la relación matrimonial, Alberto Fujimori oficializó la separación y designó a su hija mayor para asumir las funciones protocolares de la Presidencia.Keiko se mantuvo en el cargo hasta el año 2000 y, además de representar al Estado peruano en actos oficiales, dirigió programas y fundaciones vinculadas a la infancia.En Ecuador ocurrió una situación similar. Debido al divorcio de Jamil Mahuad, su hija Paola asumió las funciones de primera dama durante el gobierno que se extendió entre 1998 y 2000. Con apenas 19 años, se convirtió en una de las primeras damas más jóvenes de América Latina.La coincidencia generó una cercanía natural entre ambas jóvenes, quienes acompañaban a sus padres en encuentros diplomáticos y actividades oficiales en un momento decisivo para la relación bilateral.PublicidadUno de esos episodios ocurrió en agosto de 1999, cuando Paola Mahuad realizó una visita oficial a Lima y fue recibida por Keiko Fujimori en su calidad de primera dama del Perú.Una amistad que perduróDe acuerdo con Mahuad, la relación entre ambas familias trascendió los años de gobierno. En su artículo relató encuentros posteriores con Keiko en Estados Unidos, visitas académicas, conferencias internacionales y conversaciones periódicas que le permitieron seguir de cerca su evolución política.El exmandatario destacó especialmente la formación académica de Fujimori, quien cursó estudios en la Boston University y posteriormente obtuvo una maestría en la Columbia University.También recordó las dificultades personales y políticas que enfrentó la dirigente peruana, entre ellas los procesos judiciales en su contra, las derrotas electorales sufridas en elecciones presidenciales anteriores y la muerte de sus padres.Mahuad sostiene que esas experiencias fortalecieron su carácter y la prepararon para liderar el país en un contexto marcado por la crisis política y la inseguridad.(I)