Mark Kulbis, exentrenador de fútbol americano en la Universidad de Bucknell, en Pensilvania, ha sido acusado de la muerte de un jugador que se desplomó durante un entrenamiento hace dos años. Se le atribuye un delito grave de novatadas agravadas, homicidio involuntario y otros delitos menores.Según la fiscalía, Kulbis sometió al jugador Calvin "CJ" Dickey Jr., de 18 años, a novatadas durante el primer día de entrenamiento mediante "ejercicios de calistenia intensivos", incluso después de haber sido informado sobre su condición médica de anemia falciforme.La abogada de Kulbis, Barbara Zemlock, lamentó en la BBC la muerte del joven y declaró que su cliente "no contribuyó a ella ni es responsable de la misma"."El programa de fuerza y acondicionamiento físico que se implementó fue apropiado y acorde con el entrenamiento que recibió el Sr. Kulbis, y con las normas aplicables", dijo en un comunicado.Según la Oficina del Fiscal General de Pensilvania, Dickey estaba entrenando en julio de 2024, durante su primer año de universidad, cuando se le ordenó realizar un "entrenamiento extremo" que lo puso en riesgo de muerte debido a su rasgo de células falciformes.Según la fiscalía, Kulbis obligó a Dickey y a otros jugadores a realizar 100 repeticiones de "subidas y bajadas" y ejercicios de plancha de cuerpo completo, lo que provocó que Dickey tuviera dificultades físicas.El joven se desmayó durante el entrenamiento y falleció dos días después en el hospital. La autopsia confirmó que su muerte fue causada por la actividad física combinada con su rasgo de células falciformes y rabdomiólisis por esfuerzo."Los hechos demuestran que este acusado recibió información sobre el estado de salud de CJ, así como capacitación sobre las normas de la NCAA contra el acoso, y la ignoró. Se trata de una tragedia extraordinaria, agravada por el hecho de que la muerte de CJ era evitable", declaró la fiscalía.En 2025, la familia de Dickey demandó a la universidad y a Kulbis por ese ritual de novatadas que acabó con la muerte del joven, cuyos abogados aseguraron que "era completamente evitable"."Si los demandados hubieran seguido las prácticas establecidas y bien conocidas para proteger a los atletas portadores del rasgo de la anemia falciforme, CJ seguiría vivo hoy", afirmaron.