Una importante empresa de apuestas, famosa por sus buenas prácticas, ha obtenido, sin embargo, beneficios de cientos de millones gracias a casinos online sin licencia que ofrecen sus apuestas a jugadores vulnerables de toda Europa. Miles de extractos de pago filtrados y compartidos con el consorcio de investigación Investigate Europe revelan cómo Soft2bet y sus socios han recibido 600 millones de euros de entidades que operan casinos offshore incluidos por los reguladores nacionales en las listas negras de juego ilegal. Los documentos, que suman miles de páginas, muestran cómo el dinero fluye desde los casinos a través de una red de sociedades ficticias y agentes de pago hasta Soft2bet. PublicidadInvestigate Europe también ha obtenido capturas de pantalla de conversaciones internas y archivos que parecen indicar que el grupo y sus socios gestionan 145 sitios web incluidos en la lista negra desde sus amplias oficinas en Malta y Chipre.Entre estos sitios web se encuentra Onlyspins, un casino sexual dirigido a clientes europeos que no verifica si los usuarios son mayores de 18 años. Esta operativa dista mucho de la pulcra imagen que Soft2bet y su carismático director general, Uri Poliavich, se han labrado a base de premios concedidos por el sector del juego y de prestigiosos patrocinios deportivos, así como de un negocio que, oficialmente, consiste en 11 marcas de apuestas y la venta de software.La investigación, que ha durado un año y se ha llevado a cabo en colaboración con medios de comunicación de 15 países, entre ellos Público, revela que los casinos reciben millones de visitas en toda Europa, pese a haber sido prohibidos por los reguladores al carecer de licencias locales.PublicidadInvestigate Europe también ha hablado con media docena de personas que han trabajado para Soft2bet. Afirman que los agentes de atención al cliente retrasan habitualmente los intentos de los usuarios vulnerables de cerrar sus cuentas y las reactivan tras haber sido cerradas. Un antiguo empleado califica de "depredadoras" algunas de las prácticas de los casinos.Rachel* gastó 145.000 libras –170.000 euros– después de que los agentes de atención al cliente ignoraran sus peticiones de autoexclusión de los casinos sin licencia vinculados a Soft2bet, a los que accedía desde el Reino Unido. "¡Estaba tan desesperada y me sentía tan presa del pánico!", confiesa a Investigate Europe: "Es un abuso hacia las personas vulnerables".PublicidadAntiguos trabajadores de la empresa también describieron a Investigate Europe una cultura de presión. Los mensajes filtrados de las plataformas de chat internas de la empresa sugieren que la dirección pedía a los empleados que se sometieran a pruebas con el detector de mentiras.Se trata de un entorno que parece estar en contradicción con la imagen pública de Soft2bet y su fundador, quien también dirige la Fundación Yael, una organización benéfica multimillonaria que financia colegios religiosos en todo el mundo. "Uri Poliavich es un hombre de contradicciones porque, por un lado, se presenta como el Steve Jobs de los juegos de azar en línea y como un filántropo religioso, pero, por otro, está lanzando marcas que mezclan el juego y la pornografía", advierte un antiguo empleado a Investigate Europe.En respuesta a la solicitud de comentarios que le enviaron Investigate Europe y sus socios, Soft2bet niega cualquier irregularidad y destaca que se toma muy en serio las prácticas empresariales responsables. "La información incluida en su solicitud [de comentarios] refleja una interpretación incorrecta y engañosa de nuestro negocio y nuestra estructura corporativa", asegura en un comunicado. "Nuestro objetivo", añade, "es operar de forma responsable y de acuerdo con los requisitos legales y normativos aplicables. Mantenemos sólidos procesos de cumplimiento normativo y de gobernanza, y colaboramos de forma constructiva con las autoridades pertinentes cuando procede".Enormes beneficios procedentes de casinos sin licenciaEl empresario israelí Uri Poliavich fundó Soft2bet en 2016, aprovechando la creciente popularidad de los juegos de azar en línea. A lo largo de la década siguiente, Soft2bet se consolidó como uno de los principales proveedores de tecnología de back-end –área del administrador de un sitio web– del sector: asegura que su software es utilizado por 10 millones de usuarios en todo el mundo. En la actualidad, la empresa también es propietaria de 11 sitios web de casinos y apuestas deportivas, desde Grecia y Suecia hasta México y Canadá. Dos de sus marcas cuentan con Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, uno de los grandes del fútbol español, como embajador oficial, mientras que otra está asociada con la Liga Canadiense de Fútbol.PublicidadEn conjunto, estas líneas de negocio han impulsado a Soft2bet a lo más alto del mundo de los juegos de azar en línea, con unos beneficios de 152 millones de euros en 2024 y docenas de premios de gran prestigio a lo largo de su trayectoria. En 2024 la empresa fue reconocida por su contribución al sector y elegida Lugar de Trabajo del Año en los Sigma Awards, un importante evento del sector.Sin embargo, durante años, Soft2bet y sus socios gestionaron discretamente otros sitios web a través de dos sociedades ficticias: Araxio Development y Rabidi, según ha descubierto Investigate Europe. Registradas en Curazao, un paraíso fiscal caribeño que concede licencias de juego a bajo coste, estas entidades offshore sentaron las bases de un negocio sumamente lucrativo.Meses después del lanzamiento de Soft2bet en 2016, Poliavich fundó Araxio. Unos años más tarde se creó Rabidi, esta vez a través de un antiguo empleado de Soft2bet, según muestran los registros mercantiles.PublicidadEstas sociedades offshore proporcionaron licencias de Curazao a docenas de sitios web, al margen de la mirada inquisitiva de los reguladores occidentales. Por lo general, estas licencias no se reconocen en Europa, donde existen medidas de protección de los jugadores más estrictas. Muchas de estas páginas web tardaron muy poco en ser incluidas en las listas negras por las autoridades nacionales, porque tenían ilegalmente clientes europeos. Al mismo tiempo, se crearon dos filiales en Chipre para gestionar los pagos de los casinos. El nombre Soft2bet no aparecía por ninguna parte. Investigate Europe ha obtenido ahora miles de páginas de extractos bancarios de las dos entidades chipriotas, que muestran los vínculos directos entre Soft2bet y la red de casinos sin licencia. Esos documentos revelan que, entre mayo de 2020 y mayo de 2024, las empresas chipriotas –Tranello y Tilaros– canalizaron 600 millones de euros a Soft2bet y sus socios.Las transferencias que figuraban en los extractos de pago solían figurar como "servicios de marketing" o "acuerdo de licencia", y más de 330 millones de euros se destinaron a empresas propiedad de Poliavich. Entre ellas se encontraban Outono, la principal sociedad de cartera de Soft2bet en aquel momento, y Brainrocket, la división del grupo dedicada al desarrollo de casinos.PublicidadTilaros, aunque no era propiedad formal de Soft2bet, se utilizó para pagar al entonces director comercial y responsable de cumplimiento normativo del grupo, así como a su actual asesor jurídico jefe. También se desviaron millones de euros más hacia empresas de marketing y atención al cliente propiedad de socios de Poliavich.Los archivos internos filtrados, las entrevistas con antiguos empleados y el análisis de los registros corporativos sugieren que estas empresas de marketing y atención al cliente pueden operar como parte del grupo. "Soft2bet tiene todas estas entidades en el grupo, pero somos el mismo equipo", explica a Investigate Europe un exempleado de la empresa de marketing. "Todo el mundo forma parte del mismo canal de Slack [un chat en línea] para las comunicaciones internas".La separación corporativa "parece ser meramente decorativa", analiza Chris Kronow Rasmussen, profesor adjunto de Investigaciones en la Universidad de New Haven. "La característica definitoria de estas estructuras es el entramado de actividades legales e ilegales", asegura. PublicidadDirigidos a jugadores vulnerablesSegún desvelan varias personas que trabajaron anteriormente con Soft2bet, muchos de los casinos incluidos en las listas negras operaban junto a las 11 marcas con licencia de la empresa, pero sus agentes de atención al cliente utilizaban tácticas de marketing más agresivas."Era una práctica habitual reabrir las cuentas de los jugadores que las habían cerrado por adicción y empezar a enviarles SMS, correos electrónicos y bonificaciones para que volvieran a apostar", critica un antiguo empleado de marketing. Investigate Europe ha tenido acceso a conversaciones internas en las que los directivos confirmaban estas prácticas y afirmaban que reabrir las cuentas era una "decisión empresarial".PublicidadDel mismo modo, se retrasaban los pagos de las ganancias de los jugadores para que apostaran más, denuncia un antiguo agente de atención al cliente, que llamaba a más de 200 nuevos jugadores al día desde la oficina de Soft2bet en Chipre."He visto casos en los que los jugadores decían: 'Llevo dos semanas intentando retirar dinero, tengo que pagar el alquiler, no puedo dar de comer a mi hijo", confiesan algunos exempleados. Cuando se le pidió una declaración al respecto, Soft2bet no abordó acusaciones concretas, pero negó haber cometido ninguna irregularidad. El juego online ilegal generó más de 80.000 millones de euros en ingresos en 2024, lo que representa el 71% del mercado de la UE, según la empresa de inteligencia de mercado Yield Sec.Para jugadores como Stefan*, de 48 años, la falta de protección de los jugadores le cambió la vida. Este ciudadano austriaco, que regenta una firma de aire acondicionado, confiesa que robó a su propia empresa para financiar su adicción al juego. "Nadie me preguntó si podía permitírmelo o de dónde procedía el dinero, a pesar de que utilizaba las cuentas bancarias de mi empresa", relata Stefan, quien acabó en quiebra, tanto él como su negocio, tras perder 70.000 euros en dos casinos sin licencia vinculados a Soft2bet.Publicidad"Me pasaba ocho horas o más jugando hasta la madrugada; no pensaba en el trabajo del día siguiente, lo único que me importaba era hacer girar las tragaperras", recuerda. "La adicción al juego", continúa, "te afecta toda la vida, te conviertes en un mentiroso patológico".Jugadores desesperados como Stefan llevaron a Araxio y Rabidi a los tribunales, sin saber que Soft2bet estaba, de hecho, relacionada con ellas. Las dos filiales chipriotas también fueron demandadas por las víctimas, según revelan los documentos judiciales obtenidos por Investigate Europe. Los jueces de Austria y Alemania dieron la razón a los demandantes y concluyeron que los casinos no podían dirigirse a clientes de sus países. Las cuatro sociedades ficticias vinculadas a Soft2bet se declararon en quiebra en 2023 y 2024. Casinos en la lista negra en toda EuropaA pesar de las quiebras, Investigate Europe puede revelar que Soft2bet y sus socios operan ahora alrededor de 160 casinos a través de nuevas sociedades ficticias en jurisdicciones como Costa Rica y Anjouan, una isla situada frente a la costa este de África, según las capturas de pantalla filtradas de archivos internos de estas empresas.PublicidadUn análisis exclusivo de bases de datos nacionales reveló que 145 de estos casinos figuran en la lista negra de al menos un país europeo. Lo que significa que no tienen permiso para dirigirse a jugadores de esos mercados. Operar ilegalmente sin licencia puede acarrear una multa o una pena de prisión en algunos países de Europa.Investigate Europe y sus socios han podido verificar la lista filtrada de marcas: la mayoría de ellas ya habían sido identificadas por el consorcio el año pasado como vinculadas a Soft2bet. Las capturas de pantalla muestran los 11 casinos que, según Soft2bet, posee actualmente, como Betina y Campobet, que cuentan con el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone, como embajador. La lista también incluye otros casinos cuya gestión Soft2bet había reconocido anteriormente, como Wazamba, Rabona y Malina.Muchas de estas marcas parecen seguir siendo propiedad de Soft2bet, ya que aparecen etiquetadas como "internas" en las capturas de pantalla filtradas. Es probable que otros sean gestionados en nombre de clientes que utilizan el software de la empresa."Cada dos semanas crean un nuevo casino", apunta el antiguo empleado de marketing. "Incluso si un jugador cree que ha sido estafado y abandona un casino de Soft2bet", advierte, "lo más probable es que acabe en otra página web de Soft2bet sin darse cuenta".Tácticas de marketing agresivasRachel*, una madre soltera que trabaja para el servicio penitenciario en Inglaterra, ha jugado en varios casinos vinculados a Soft2bet. Tras un periodo de depresión y abuso de alcohol, se autoexcluyó de todos los sitios web de apuestas legales del Reino Unido en 2020 a través del programa nacional de autoexclusión Gamstop.En octubre de 2024, mientras estaba de baja por maternidad, volvió a tener problemas de salud mental y empezó a buscar casinos en línea. Se topó con Fatpirate, una página web anunciada como una opción "ajena a Gamstop" y que figuraba como marca "interna" en la lista filtrada de casinos vinculados a Soft2bet.Rachel contó a Investigate Europe que ingresó 11.000 libras en un solo día y alcanzó rápidamente el nivel VIP más alto, un programa de fidelidad en el que los grandes apostadores cuentan con un gestor personal de juego. "Los gestores VIP me enviaban correos electrónicos constantemente con recompensas y bonificaciones", relata. "Si me quedaba sin dinero, podía pedírselo y me daban más fondos".Finalmente, tras sufrir enormes pérdidas económicas, dejó de usar Fatpirate durante las Navidades de ese año, pero pronto empezó a apostar en otro sitio vinculado a Soft2bet, sin saber que estaban relacionados. En nueve meses, Rachel perdió 145.000 libras en los dos casinos, agotando sus ahorros, un préstamo y la herencia de su abuela.Intentó cerrar su cuenta de Fatpirate cuatro veces, sin éxito: "Una vez se pusieron en contacto conmigo y me preguntaron cuál era el problema; se lo expliqué y lo ignoraron. Otra vez ni siquiera respondieron", protesta. Minutos después de hablar con los periodistas, Rachel recibió otro correo electrónico promocional de Fatpirate en el que se le ofrecían 110 tiradas gratis y que mostró a Investigate Europe.Según indican antiguos empleados de Soft2bet, estas técnicas de marketing agresivas están muy extendidas en la empresa. "Si un jugador se dirigía a mí para decirme que tenía un problema con el juego, simplemente le decía que enviara un correo electrónico para explicar su situación", explica el antiguo agente de atención al cliente. "Si, aun así, quería cerrar su cuenta, le ofrecía un bono. El objetivo es intentar que se queden en la plataforma y no cierren su cuenta. Y eso es realmente abusivo", denuncia.La Comisión del Juego del Reino Unido se ha negado a comentar casos concretos con Investigate Europe, pero señala que "la lucha contra el juego sin licencia requiere un enfoque coordinado entre la Comisión, otros reguladores nacionales e internacionales, los operadores con licencia, las plataformas tecnológicas, el sector financiero y los organismos encargados de hacer cumplir la ley".De Kiev a Nueva YorkCon una red tan amplia de sitios web en la órbita de Soft2bet, Uri Poliavich, el fundador de la empresa, que tiene 45 años, se ha hecho increíblemente rico. Entre 2019 y 2024, Soft2bet entregó a quien también es su director ejecutivo, casi 200 millones de euros en dividendos. Los registros corporativos muestran que se mudó a una mansión de 18 habitaciones cerca de Nueva York y que invirtió parte de su fortuna en varios fideicomisos en las Islas Bahamas.A medida que su fortuna crecía, Poliavich se dedicó a la filantropía. En 2020, creó la Fundación Yael, una organización que financia escuelas religiosas en todo el mundo. "Es la Fundación Yael la que impulsa el negocio, no el negocio el que impulsa la Fundación Yael", afirmó el año pasado en un documental de producción propia sobre su vida.Poliavich creció entre Ucrania e Israel. Abogado de formación, trabajó para varias empresas de juego antes de fundar Soft2bet en 2016, de vuelta en Kiev. "Poliavich recuerda con cariño su regreso a Ucrania", según contó en una entrevista que concedió a una revista especializada en juegos de azar. Pero la realidad puede haber sido menos idílica. En 2020, la policía ucraniana irrumpió en la sede de Soft2bet, en el marco de una prohibición nacional de los juegos de azar. Durante la redada, los agentes descubrieron que la empresa gestionaba 20 casinos con 500.000 jugadores.Sin embargo, el caso parece haberse estancado desde entonces. Debido a un defecto formal en la orden judicial, los jueces ordenaron la devolución de los ordenadores incautados y Soft2bet se trasladó de Kiev a Chipre. Poliavich rara vez hace apariciones públicas, normalmente en cumbres sobre el juego y siempre con una gorra adornada con un trébol de la suerte, el logotipo de Soft2bet. Antiguos empleados lo describen como un jefe discreto que solo confía en su círculo más cercano. "Se rodea de gente que sólo le dice cosas buenas, gente que nunca se pasa de la raya", sostiene un desarrollador web que trabajó en la empresa. Antiguos empleados aseguran incluso que, en algunos casos, los directivos pedían al personal que se sometiera a una prueba de polígrafo. Una práctica que también se menciona en una de las páginas de contratación de Soft2bet. "La dirección era muy paranoica", alega el antiguo desarrollador. "La gente decía que era, literalmente, un interrogatorio al estilo policial, conectado a una máquina, con preguntas sobre hábitos personales como el consumo de alcohol o drogas".Contenido sexualizadoLas conversaciones internas filtradas de mayo de 2025 muestran a los directivos de Brainrocket –la división de desarrollo de casinos de Soft2bet– hablando de las pruebas del polígrafo, pero también del lanzamiento de un nuevo casino en línea llamado Onlyspins.La página web de Onlyspins está repleta de avatares sexualizados de mujeres y permite a los usuarios desbloquear vídeos explícitos en los que aparece una mezcla de modelos generados por IA y modelos reales. "Son dos adicciones a la vez y es la forma más fácil de llegar a los jóvenes", explica el exagente de atención al cliente antes mencionado. Los periodistas de Investigate Europe han descubierto que la página web no exige ninguna verificación de edad ni de identidad.El antiguo empleado de marketing también revela que, cuando trabajaba con Soft2bet tampoco se realizaban verificaciones de edad para asegurarse de que los jugadores no fueran menores. "Planteé este tema a la dirección en varias ocasiones, pero simplemente no les importa", concluye. Onlyspins parece no disponer de ninguna licencia de juego en Europa. Sin embargo, el casino sexual recibió más de un millón de visitas procedentes de países de la UE entre febrero y abril de 2026, según los datos de tráfico de la página web.Al intentar ingresar fondos en Onlyspins mediante transferencia bancaria desde Alemania, Investigate Europe fue redirigida a una cuenta en Trumia, una empresa de pagos electrónicos propiedad del propio Poliavich. Regulada por las autoridades financieras de Malta, Trumia está registrada en la oficina de Soft2bet en Malta y su director es el director financiero del grupo.En cambio, al pagar con tarjeta en Bélgica, se pidió a los periodistas que enviaran dinero a Zentoria, una empresa registrada en Irlanda. Zentoria cuenta con una licencia de juego irlandesa, pero no para Onlyspins. Su licencia cubre otro casino, que está inactivo, pero comparte la misma dirección IP que docenas de sitios web vinculados a Soft2bet.Preguntada al respecto, la Autoridad Reguladora del Juego de Irlanda responde que no puede pronunciarse sobre operadores concretos, pero que es "consciente del riesgo que suponen los operadores del mercado negro y se compromete a abordarlo de manera firme y proporcionada".El regulador financiero de Malta también se ha negado a comentar casos concretos y repite que está "comprometido con la salvaguarda de la integridad de los servicios financieros del país".Los reguladores van a la zagaHasta ahora, los reguladores europeos no han logrado tomar medidas drásticas contra los casinos incluidos en listas negras vinculados a Soft2bet. La UE carece de una legislación común en materia de juegos de azar, lo que deja a los Estados miembros la tarea de regular el sector de forma independiente.En Italia y Grecia, la empresa obtuvo una licencia para operar legalmente una marca, a pesar de que más de 100 sitios web relacionados con Soft2bet figuran en las listas negras de sus respectivos reguladores nacionales.Brainrocket trasladó a parte de su plantilla de Chipre a Valencia y el grupo se está preparando para lanzar su marca Betinia en España con una licencia de juego local. Y ello a pesar de que el Ministerio de Consumo ha multado con 15 millones de euros a otros casinos vinculados a Soft2bet por operar sin licencia. Mientras las autoridades intentan ponerse al día, el ascenso público de Soft2bet no da señales de ralentizarse. En 2024, el grupo inauguró nuevas oficinas en Malta y organizó fiestas de aniversario en Dubái y Budapest. "Estamos ante una empresa capaz de cerrar y reabrir entidades por todo el mundo a tal ritmo que, para cuando los reguladores inicien una investigación, Soft2bet ya les llevará tres pasos de ventaja", avisa el antiguo desarrollador web.* Se han cambiado los nombres para proteger la identidad de las personas.Editores: Chris Matthews, Mei-Ling McNamara Este reportaje forma parte de Soft2bet Files, la segunda parte de una serie lanzada por Investigate Europe en marzo de 2025 sobre el sector del juego. Entre los medios asociados a este proyecto se encuentran Bayerischer Rundfunk, France 2, Franceinfo.fr, The Irish Times, Il Fatto Quotidiano, Svenska Dagbladet, Shomrim, The Toronto Star, Le Soir, Partizán, Profil, Público.es, Publico.pt, Reporters United, Ciren y The Times of Malta.
La red de apuestas de Soft2bet ganó 600 millones de euros gracias a casinos ilegales que utilizan tácticas depredadoras con los jugadores
Una investigación de Investigate Europe, en la que participa 'Público' revela que el grupo y sus socios gestionan desde Malta y Chipre 145 sitios web incluidos en listas negras internacionales.











