LigoPay estimó que el volumen de transacciones puede crecer entre 20% y 40% durante la gratificación de julio.

El pago de la gratificación de julio genera cada año uno de los mayores picos de actividad en el sistema financiero peruano. Según LigoPay, durante este periodo el volumen de transacciones digitales puede duplicarse en sectores como gaming, retail, e-commerce y billeteras digitales, lo que obliga a bancos y fintechs a redoblar esfuerzos para garantizar la continuidad y seguridad de las operaciones.En pocos días, millones de trabajadores peruanos reciben la gratificación y efectúan pagos, transferencias y compras de forma simultánea. Esta dinámica exige que la infraestructura tecnológica de bancos, billeteras y fintechs soporte un flujo inusualmente alto de operaciones. Los segmentos de gaming, retail, comercio electrónico y billeteras digitales pueden duplicar sus transacciones en pocos días.

LigoPay estima que, en campañas como la de gratificaciones, el incremento puede ubicarse entre 20% y 40% en el volumen de transacciones digitales, aunque en los cuatro sectores más dinámicos los picos pueden llegar a duplicarse.PUBLICIDADLa presión recae sobre la arquitectura financiera, que debe mantenerse estable y funcional incluso en los momentos de mayor demanda. Para el usuario, una transferencia o un pago digital parece una acción cotidiana y sencilla, pero detrás de cada operación existe una red tecnológica que debe responder con rapidez y sin interrupciones.Uno de los principales retos identificados por LigoPay es la necesidad de escalar la capacidad de procesamiento de las plataformas. Durante la campaña de gratificaciones, los sistemas deben atender miles de transacciones simultáneas, lo que implica ampliar recursos y monitorear el desempeño en tiempo real para evitar caídas o demoras.PUBLICIDADLa disponibilidad ininterrumpida del servicio es otro factor crucial. Los usuarios esperan poder realizar operaciones en cualquier horario, por lo que la infraestructura debe garantizar continuidad y respuestas inmediatas. Una caída o retraso puede afectar tanto a personas como a empresas, con consecuencias directas sobre la confianza en los servicios digitales.El aumento de la actividad por la gratificación de julio también eleva el riesgo de fraude y ciberdelincuencia en el sistema financiero.