Como ya es tradición en cada presentación de la selección argentina, Antonela Roccuzzo acompañó a Lionel Messi desde el palco del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta junto a sus hijos. Luego de la agónica victoria por 3 a 2 frente a Egipto, que le dio a La Scaloneta el pase a los cuartos de final del Mundial 2026, compartió una serie de fotografías del encuentro en sus redes sociales y un detalle se robó toda la atención: su reloj.Si bien las imágenes rápidamente se llenaron de comentarios por el triunfo argentino, su particular accesorio no pasó desapercibido entre los fanáticos de la moda y la relojería de lujo. Por sus características de diseño, el modelo coincide con el Royal Oak Offshore Selfwinding Chronograph de 37 milímetros, una de las últimas incorporaciones de Audemars Piguet a su colección de verano 2026.El lujoso reloj de Antonela Roccuzzo(Foto: Instagram @antoroccuzzo)La propia casa de lujo suiza describe este reloj en su portal oficial como una pieza que “combina oro rosa de 18 quilates con tonalidades azul claro” e incorpora el Calibre 6401, su más reciente movimiento cronógrafo integrado de carga automática. Entre sus detalles más llamativos se destacan:El reloj de Antonela Roccuzzo tiene un valor de $99.821.000 argentinos(Foto: audemarspiguet.com)En el sitio oficial de Audemars Piguet, el modelo aparece publicado con un precio de 54.100 francos suizos. Al tomar una cotización aproximada de $1845,12 por cada franco suizo, el reloj alcanza un valor cercano a 100 millones de pesos argentinos. Además de su elevado precio, conseguirlo tampoco resulta sencillo. A diferencia de otras marcas, Audemars Piguet no comercializa todas sus piezas mediante una tienda online tradicional. Para acceder a este modelo, los interesados deben solicitar previamente una cita en una de las boutiques oficiales o AP House de la marca. El trámite comienza mediante un formulario disponible en su página web, donde los potenciales compradores dejan sus datos de contacto para que un representante se comunique posteriormente.Según explica la propia firma, algunas boutiques permiten reservar directamente, mientras que en otros casos el cliente debe esperar a ser contactado por teléfono o correo electrónico para coordinar una visita.