Washington (EFE).- El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, entregó a Teherán información sobre solicitantes de asilo iraníes pendientes de deportación, lo que habría puesto en peligro a opositores y minorías, tanto religiosas como LGTBQ, según una demanda judicial presentada este martes.

La acusación, radicada en Washington por el Iranian American Legal Defense Fund y el Public Citizen Litigation Group, señala directamente a los secretarios de Estado, Marco Rubio; de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y al director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), David Venturella.

«La ley es sumamente clara al establecer que la información contenida en las solicitudes de asilo está protegida», afirmó Michael Kirkpatrick, abogado de Public Citizen Litigation Group, en declaraciones a The Washington Post.

El objetivo de la demanda

Kirkpatrick advirtió que es algo «potencialmente de vida o muerte» para los iraníes que solicitan asilo en Estados Unidos y luego terminan siendo deportados a Irán. La acción legal está basada en testimonios de detenidos por autoridades migratorias, agregó el letrado.