Los equipos de rescate trabajan en una zona afectada, tras los mortíferos terremotos del 24 de junio, en La Guaira (Venezuela), el 6 de julio de 2026
REUTERS/Gaby OraaUnos 200 mineros artesanales del sur de Venezuela cambiaron las galerías subterráneas, donde arriesgan su vida en busca de oro, por las grandes montañas de escombros en La Guaira, para ayudar a recuperar los cuerpos de las víctimas que dejó el doble terremoto que azotó esta zona costera el 24 de junio.Tras 13 días de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon a Venezuela, familiares de los desaparecidos siguen allí. Entre las ruinas de cientos de edificios desplomados piden ayuda; algunos todavía guardan la esperanza de hallar a los suyos con vida, mientras otros solo esperan poder enterrarlos.PUBLICIDADEl contingente de mineros, disperso entre la extensa área afectada, se mantiene en la zona cero desde el jueves 25 de junio. Aarón Reyes, de 29 años, comentó a EFE que desde su llegada ha trabajado en las ruinas de tres edificios.En uno de ellos localizaron a un sobreviviente. “Cuando llegamos acá descubrimos dos cadáveres. Seguidamente, el Equipo de Búsqueda y Rescate (USAR) de República Dominicana había pasado una comunicación de que no había vida, pero unos compañeros que estaban rastreando encontraron a un niño de 12 años”, agregó.PUBLICIDADReyes explicó que una vez contactaron con el niño, volvieron a llamar a los rescatistas internacionales para que, con el debido equipo y conocimiento, lo rescataran con vida. Las labores de rescate tras los sismos en La Guaira, Venezuela, el 4 de julio del 2026










