El fanatismo que despiertan Lionel Messi y la selección de Argentina en cada partido del Mundial tiene un impacto que va más allá de las canchas: incluso se refleja en la red eléctrica del país sudamericano, donde la demanda de energía registra un comportamiento inusual.
El fenómeno, ya observado durante Catar 2022, volvió a repetirse en el Mundial 2026 durante los partidos de la Albiceleste, tanto en la fase de grupos como en dieciseisavos de final, y se confirmó nuevamente en el vibrante triunfo 3-2 ante Egipto que selló el pase a cuartos.
Según un informe de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), “durante los partidos de la selección argentina en Copas del Mundo se presenta una evolución muy particular en la demanda eléctrica del Sistema Argentino de Interconexión (SADI)”.
Cada vez que Messi y sus compañeros entran en acción, la curva de consumo dibuja una “W”, similar a un electrocardiograma que refleja los sobresaltos de millones de aficionados.
Los datos lo evidencian. Una hora antes del partido frente a Egipto, la demanda alcanzaba los 22,534 megavatios, ligeramente por debajo de lo habitual para un día laboral. Quince minutos antes del inicio, ya había descendido a 21,702 megavatios.











