Estados Unidos ha anunciado a última hora del martes el lanzamiento de una nueva oleada de bombardeos contra Irán en represalia por los ataques atribuidos a Teherán contra tres buques mercantes que navegaban por el estrecho de Ormuz. El Mando Central estadounidense (CENTCOM) aseguró que sus fuerzas han iniciado "una serie de potentes ataques" con el objetivo de "imponer un alto coste" a Irán por atacar embarcaciones comerciales tripuladas por civiles en una vía marítima internacional. Según ha declarado el CENTCOM, esa ofensiva iraní es "injustificada", "peligrosa" y constituye una "clara violación del alto el fuego". Estados Unidos detalló que las operaciones buscan "imponer costes elevados" a Irán por los ataques contra la navegación comercial y enmarcan sus operativos como una respuesta a cualquier acción que consideren una violación del Memorándum de Entendimiento alcanzado hace unas semanas. De acuerdo con la televisión estatal iraní, se han registrado explosiones en el sur de Irán. Seis cerca de la isla de Qeshm —la mayor isla situada en las inmediaciones del estrecho— y otras en el puerto de Sirik, que supone otro enclave estratégico para el control iraní del estrecho de Ormuz. Por el momento, las autoridades iraníes no han precisado el origen ni el objetivo de las detonaciones. El martes por la mañana, un funcionario estadounidense ya había advertido de que Irán tendría que afrontar las consecuencias de los ataques contra las embarcaciones en el estrecho. Pese a ello, y antes de que el CENTCOM anunciara la nueva oleada de bombardeos, la misma fuente insistió, bajo condición de anonimato, en que los negociadores estadounidenses seguirían actuando "de buena fe" para alcanzar un acuerdo definitivo con Teherán. TE PUEDE INTERESAR Como primera respuesta, la Administración de Donald Trump revocó la autorización temporal que permitía determinadas operaciones relacionadas con la venta de petróleo iraní. Un funcionario estadounidense explicó a la cadena CNBC que la decisión estaba directamente vinculada a los ataques registrados durante las últimas 24 horas, de los que acusó a Irán, en el estrecho de Ormuz, y advirtió de que "Irán solo obtendrá beneficios si muestra un buen comportamiento". Las exenciones, concedidas el pasado 21 de junio, permitían determinadas operaciones con crudo, productos petroquímicos y derivados iraníes pese al régimen de sanciones de Estados Unidos. El Departamento del Tesoro anunció la revocación de la licencia general X y su sustitución por la licencia X1, destinada únicamente a facilitar el cierre ordenado de las operaciones autorizadas previamente. El Departamento del Tesoro anunció la retirada de esa autorización, aunque estableció un periodo transitorio hasta el 17 de julio para liquidar las operaciones ya autorizadas. TE PUEDE INTERESAR La tensión dio un paso más allá con las acusaciones de varios países del Golfo. Qatar responsabilizó a Irán de un supuesto ataque dirigido contra el buque Al-Rekayyat mientras transitaba por el estrecho de Ormuz. El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed Al Ansari, exigió a Teherán que cese "de inmediato" cualquier acción que ponga en riesgo la seguridad regional y el suministro energético mundial. Arabia Saudí, por su parte, también denunció que un petrolero saudí, el Wadyan, fue atacado mientras cruzaba el estrecho de Ormuz y lo tildó de "ataque contra la seguridad de la navegación internacional y del suministro energético global". TE PUEDE INTERESAR Hasta el momento, el Gobierno iraní solo ha respondido a las acusaciones de Qatar. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, las calificó de "contrarias al principio de buena vecindad" y aseguró que los buques mercantes que navegan por rutas no coordinadas con las autoridades iraníes o manipulan sus sistemas de seguimiento aumentan el riesgo de colisión y dificultan los esfuerzos de Irán para "facilitar un tránsito seguro" por el estrecho de Ormuz. El memorando, firmado hace apenas unas semanas, establecía un alto el fuego inmediato en todos los frentes (incluido el Líbano), obligaba a reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días y abría la puerta a la reanudación de las exportaciones de petróleo iraní mediante exenciones a las sanciones estadounidenses. Además, contemplaba el desbloqueo de activos congelados y un paquete de hasta 300.000 millones de dólares para la reconstrucción del país. Sin embargo, dejaba fuera los asuntos más espinosos de la relación entre ambos países, como el programa nuclear iraní y su arsenal de misiles. A cambio, el régimen de los ayatolás obtenía buena parte de lo que necesitaba no solo para sobrevivir políticamente tras la guerra, sino también para salir reforzado de ella. La principal concesión que logra la Casa Blanca fue el compromiso de reabrir el estrecho de Ormuz, una medida que difícilmente Teherán se habría atrevido a mantener cerrada durante mucho tiempo por el enorme coste económico y estratégico que habría supuesto para el propio país. Para muchos analistas, el acuerdo sentaba un precedente para alterar el equilibrio de poder en Oriente Medio y abrir paso a una nueva doctrina en Irán alejada de la contención. Estados Unidos ha anunciado a última hora del martes el lanzamiento de una nueva oleada de bombardeos contra Irán en represalia por los ataques atribuidos a Teherán contra tres buques mercantes que navegaban por el estrecho de Ormuz. El Mando Central estadounidense (CENTCOM) aseguró que sus fuerzas han iniciado "una serie de potentes ataques" con el objetivo de "imponer un alto coste" a Irán por atacar embarcaciones comerciales tripuladas por civiles en una vía marítima internacional.
EEUU lanza una oleada de ataques contra Irán tras acusarlo de agredir barcos comerciales en Ormuz
De acuerdo con la televisión estatal iraní, se han registrado explosiones en el sur de Irán. Seis cerca de la isla de Qeshm —la mayor isla situada en las inmediaciones del estrecho— y otras en el puerto de Sirik











