Las inundaciones en Nueva Jersey causaron daños en viviendas, comercios e infraestructuras tras las fuertes tormentas del fin de semana (Captura de video)Vecinos de Nueva Jersey vivieron horas de angustia tras las fuertes tormentas que golpearon la región, dejando tras de sí un panorama de inundaciones repentinas, daños estructurales y una sensación de vulnerabilidad entre residentes y comerciantes. El episodio, que se desarrolló entre el sábado por la noche y el lunes, trastocó la vida cotidiana y evidenció la fragilidad de las infraestructuras ante fenómenos meteorológicos extremos.La llegada de las lluvias sorprendió a quienes todavía no se habían recuperado del anterior temporal. Muchos propietarios se vieron forzados a actuar rápidamente cuando el agua comenzó a ascender en sus vecindarios. Varios residentes relataron que la intensidad de la tormenta fue inusitada: el estruendo de la lluvia y los truenos se sintió como si cayeran directamente sobre sus viviendas, lo que generó momentos de incertidumbre y temor.PUBLICIDADLas precipitaciones alcanzaron tal magnitud que, en cuestión de minutos, el agua se acumuló a niveles peligrosos. Numerosas familias se dedicaron durante la noche a achicar el agua de sus patios traseros y sótanos, enfrentando inundaciones que, en zonas puntuales, llegaron a tener varios metros de profundidad. En algunos hogares, el nivel del agua alcanzó la altura del pecho, obligando a los ocupantes a considerar la evacuación. “Hubo un momento en que pensé en evacuar la casa porque no estaba seguro de si iba a seguir subiendo”, confesó Elie Abadie, uno de los afectados.Vecinos de Nueva Jersey evaluaron evacuar sus casas ante el avance del agua y la magnitud de las inundaciones repentinasNo solo las viviendas se vieron comprometidas. Las comunidades enteras se enfrentaron a la pérdida de pertenencias y a la incertidumbre respecto al estado de sus hogares. El relato de los propios vecinos da cuenta del carácter excepcional del fenómeno: “Nunca antes habíamos visto llover ni truenar con tanta violencia”, señalaron algunos familiares. La fuerza del agua dañó estructuras, anegó jardines y causó estragos en sótanos y sistemas eléctricos.PUBLICIDADEl caos se extendió a la red vial. Las imágenes de carreteras sumergidas, con vehículos atrapados en medio de las corrientes, ilustraron la peligrosidad de la situación. La Ruta 35 se transformó repentinamente en un río, arrastrando automóviles y atrapando a conductores. En varios casos, los ocupantes de los vehículos debieron ser rescatados por transeúntes, quienes arriesgaron su integridad para ayudar a los atrapados en medio de la crecida. La velocidad con la que el agua cubrió la vía dejó poco margen para la reacción, aumentando el nivel de riesgo para los habitantes y complicando la labor de los servicios de emergencia.Uno de los episodios más delicados se vivió en el BJ’s Wholesale Club de Ocean Township. Las cámaras de vigilancia captaron el momento en que el techo del establecimiento, junto con una gran cantidad de agua, colapsó sobre empleados y clientes. En ese instante había 27 personas dentro del local y dos compradores quedaron inicialmente atrapados bajo los escombros.PUBLICIDADLa situación se agravó por una fuga de gas que se produjo tras el derrumbe, así como por una fuga de refrigerante. Las autoridades actuaron con rapidez: los servicios de emergencia cortaron el suministro de gas y evacuaron el lugar. A pesar de la gravedad de lo ocurrido, no se reportaron heridos, según informó Shaun Gold, sheriff del condado de Monmouth. “Tuvimos una fuga de gas muy grande en el interior. Cortaron el suministro de gas a las instalaciones, además de detectar una fuga de refrigerante. Todo se ha solucionado. Así que actualmente no hay peligro”, explicó Gold tras el operativo.La Ruta 35 quedó convertida en un río durante las tormentas en Nueva Jersey y varios vehículos quedaron atrapados en la crecidaDurante el episodio, numerosos hogares quedaron sin electricidad. El corte de luz, que en algunos casos se prolongó más de lo habitual, agravó la situación de los residentes. El alcalde de Ocean Township, John Napolitani, precisó que unas 155 viviendas permanecían sin servicio eléctrico, dificultando aún más la recuperación. Los equipos de JCP&L, responsables de la restauración, enfrentaron obstáculos para acceder a ciertas zonas debido a las carreteras inundadas, lo que ralentizó los trabajos de reparación y prolongó la incomodidad de las familias afectadas.PUBLICIDADEl impacto económico y material de las inundaciones todavía está siendo evaluado por propietarios y comerciantes. El recuento de los daños es una tarea que se extenderá por días, mientras las autoridades advierten que la limpieza y las reparaciones requerirán tiempo y recursos.Desde el nivel estatal, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, señaló que la Oficina de Gestión de Emergencias está brindando asistencia a las comunidades más golpeadas. En un mensaje público, la gobernadora agradeció la labor de los socorristas y funcionarios que permanecieron activos durante la emergencia y subrayó el compromiso del gobierno de continuar apoyando la recuperación. “Nuestras comunidades se han visto muy afectadas y seguiremos ayudándolas a recuperarse”, afirmó Sherrill.PUBLICIDADLas consecuencias de estas tormentas han dejado al descubierto la necesidad de fortalecer la resiliencia de infraestructuras y sistemas de respuesta ante desastres. Mientras tanto, las familias y los pequeños negocios de Nueva Jersey se esfuerzan por retomar la normalidad en medio del proceso de limpieza y reparación, con la ayuda de las autoridades y la solidaridad de sus vecinos.