NoticiaLa operación buscó afectar una de las principales fuentes de financiación de la estructura residual Raúl Reyes del grupo armado.Destrución de uno de los laboratorios. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA07.07.2026 11:05 Actualizado: 07.07.2026 11:05
Tropas del Batallón de Infantería N.° 34 “Juanambú”, adscrito a la Décima Segunda Brigada, ubicaron y destruyeron dos laboratorios clandestinos y un depósito ilegal utilizados para el procesamiento y almacenamiento de pasta base de coca. La operación estuvo dirigida contra la estructura residual Raúl Reyes, disidencias de ‘Calarcá’, organización que mantiene parte de su sostenimiento económico a través del narcotráfico en esta región del país.Más que la destrucción física de las instalaciones, el resultado afectó la capacidad logística del grupo armado. El procesamiento de pasta base constituye una etapa clave dentro de la cadena del narcotráfico y permite que las estructuras ilegales mantengan un flujo permanente de recursos para financiar sus operaciones, asegurar corredores de movilidad y conservar presencia en las zonas donde ejercen influencia.Tropas en uno de los laboratorios. Foto:CortesíaDurante la intervención militar fueron destruidas dos infraestructuras acondicionadas para el procesamiento del alcaloide. En su interior los soldados encontraron cerca de 140 galones de pasta base de coca en proceso, 100 galones de gasolina, más de 40 kilogramos de insumos químicos, además de una cantidad de hoja de coca lista para ser transformada. También fueron halladas canecas, recipientes y otros elementos empleados en la producción.A esa afectación se sumó la ubicación de un depósito clandestino donde eran almacenados aproximadamente 150 galones de pasta base de coca líquida. Con este hallazgo se interrumpió una fase de la cadena de producción antes de que el estupefaciente continuara hacia los siguientes procesos de transformación y posterior comercialización en los mercados ilegales.Uno de los laboratorios destruidos. Foto:CortesíaLas autoridades sostienen que la infraestructura destruida hacía parte del engranaje financiero de la estructura Raúl Reyes. En las organizaciones armadas ilegales, el control de laboratorios y centros de acopio representa una pieza estratégica, ya que desde allí se consolida la producción que posteriormente se convierte en ingresos destinados a la compra de armamento, equipos de comunicación, logística y abastecimiento para sus integrantes.La operación también pone de relieve otro impacto asociado al narcotráfico. La producción de pasta base exige el uso permanente de combustibles y sustancias químicas que terminan vertidas sobre los suelos y las fuentes hídricas. A ello se suma la apertura de nuevos cultivos, la tala de bosque para instalar laboratorios y el avance de economías ilegales sobre zonas de importancia ambiental, un fenómeno que durante años ha acompañado la expansión de estos grupos en departamentos como Caquetá.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







