Actualizado Martes,
julio
17:17El Gobierno aprob� este martes en Consejo de Ministros el l�mite de gasto no financiero, conocido como 'techo de gasto', que delimita cu�nto pueden crecer los desembolsos p�blicos que no se destinan a gasto financiero (pago de deuda, por ejemplo) y lo situ� en el r�cord de 226.032 millones de euros, un incremento del 6,6% interanual que le permitir� dise�ar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) m�s expansivos de la legislatura, a pesar de que en 2027 ya no contar� con el man� de los fondos europeos Next Generation. Este tr�mite fue acompa�ado de la aprobaci�n de la senda de estabilidad -evoluci�n prevista de la deuda y el d�ficit p�blico y su distribuci�n entre las distintas administraciones- y supone el segundo paso, tras la actualizaci�n del cuadro macroec�nomico, para poder elaborar las cuentas del pr�ximo a�o. Aunque la aritm�tica parlamentaria y la escasez de apoyo pol�tico con el que cuenta el Gobierno hoy dificultan que los Presupuestos lleguen a ver la luz despu�s de tres a�os de pr�rroga de los de 2023, el Ejecutivo tiene especial inter�s en esta ocasi�n en prepararlos y, a diferencia de lo que ha hecho en a�os anteriores, presentarlos en el Parlamento como es su obligaci�n constitucional, ya que podr�a servirle como cartel electoral de cara a las elecciones generales del pr�ximo a�o. M�s a�n cuando tiene previsto preparar unas cuentas ultraexpansivas, es decir, con mucho aumento del gasto social pero, al mismo tiempo, con la "responsabilidad fiscal" que supone ir reduciendo el d�ficit y la deuda. El primero bajar� tres d�cimas este a�o, al 1,8%; al 1,6% en 2028 y al 1,5% en 2029; mientras que el pasivo se reducir� al 97,6% del PIB en 2027, al 96,4% en 2028 y al 95,3% del PIB en 2029. Es probable, no obstante, que esta senda sea tumbada en el Congreso el martes pr�ximo, 14 de julio, cuando se someter� a primera votaci�n, ya que el PP est� en contra y Junts tampoco la apoya. El Gobierno ha previsto un segundo pleno extraordinario el jueves 23 de julio, al que el Ministerio de Hacienda podr�a llevar unas cifras alternativas. En cualquier caso, no aprobarlas no impedir�a que el Ejecutivo se ponga a elaborar las cuentas, ya que lo har�a con los n�meros pactados con Bruselas. La mejora en el d�ficit y la deuda, aunque podr�a ser m�s fuerte si el Ejecutivo hubiera utilizado los �ltimos a�os de crecimiento econ�mico para avanzar en la consolidaci�n fiscal, se produce gracias al incremento de la recaudaci�n y al propio crecimiento econ�mico, por efecto denominador, es decir, sin hacer ning�n esfuerzo de constricci�n del gasto. De hecho, el Ejecutivo ha aprobado tambi�n una regla de gasto que eleva del 3,5% al 4% el aumento del gasto en el que puede incurrir el pa�s el pr�ximo a�o y eleva el techo de gasto a un nivel r�cord. La evoluci�n de este �ltimo muestra que desde que Pedro S�nchez lleg� a la Moncloa en 2018 ha estado subiendo y acumular� en 2027 un aumento del 91,5% durante todo su mandato. Despu�s de subir progresivamente hasta el a�o 2010, la crisis econ�mica oblig� a hacer ajustes y el techo de gasto fue bajando paulatinamente y se mantuvo en el entorno de los 118.000 millones hasta la pandemia, cuando la necesidad de reactivar la econom�a y el cambio de mentalidad en Bruselas llev� al Gobierno a elevarlo de golpe hasta los 196.000 en 2021, un aumento del 60% en un s�lo a�o. En 2022, 2023, 2024 y 2025 se mantuvo sin cambios, pero el a�o pasado se increment� a los 216.000 y ahora el Gobierno sube la apuesta al dispararlo otro 6,6%. Los niveles de los �ltimos a�os han estado sostenidos por la llegada de fondos europeos que han complementado el presupuesto nacional, pero en 2027 por primera vez no habr� inyecci�n comunitaria y el Estado tendr� que costear a pulm�n todo su gasto. Los futuros Presupuestos si nacen, nacer�n muertos, ya que es pr�cticamente imposible que los partidos que invistieron a S�nchez quieran apoyarle en la antesala de las elecciones previstas para el a�o que viene, pero al PSOE le servir�n para explicar a la ciudadan�a el coste de oportunidad de que otro partido ocupe la Moncloa.












