La televisión estatal húngara anunció este martes que su informativo ha sido suspendido temporalmente mientras el Gobierno reforma los medios públicos para hacerlos “independientes y creíbles”.El principal canal de la televisión pública, M1, mostró una pantalla en negro con ese mensaje poco después de que el Gobierno del primer ministro, Péter Magyar, sustituyera a la dirección de la televisión y la radio públicas, en cumplimiento de su promesa electoral de reformar los medios estatales y poner fin a lo que calificó como “propaganda” durante el mandato del anterior primer ministro, Viktor Orbán.Peter Magyar, en una imagen del pasado mes de mayo.Wiktor Dabkowski / BloombergEl cierre afecta también a Hirabo.hu, la web de los servicios informativos públicos de Hungría, que ahora muestra solo un mensaje: “Los medios públicos no pueden mentir. Pedimos disculpas por haberlo hecho durante tantos años. Los medios públicos se están transformando para que, en adelante, sean independientes y creíbles. El servicio informativo queda suspendido temporalmente. Sigan con nosotros”.Lee tambiénLa suspensión del informativo no ha sido una decisión improvisada, sino una de las principales promesas de campaña de Péter Magyar tras su victoria electoral de abril, que puso fin a 16 años de gobiernos de Viktor Orbán. Ya entonces anunció que interrumpiría temporalmente los servicios informativos de los medios públicos hasta garantizar una cobertura “objetiva e imparcial” y la aprobación de una nueva ley de medios.Las reformas impulsadas por Magyar pretenden modificar la estructura de los medios públicos, crear una nueva autoridad reguladora y recuperar la independencia editorial. Según Reuters, más de 90 periodistas de la agencia estatal MTI apoyaron públicamente ese objetivo tras la victoria electoral del nuevo Gobierno, reclamando el restablecimiento de la autonomía profesional en la redacción.
Hungría suspende los informativos de la televisión pública para hacerlos “creíbles”
Magyar reemplazó a la dirección de la televisión y la radio públicas, que se reformarán para hacerlas “independientes” y alejarlas de la “propaganda” de la era Orbán










