Marine Le Pen ha librado y ganado incontables batallas políticas a lo largo de tres décadas. La sentencia en apelación de este martes le ha evitado la inhabilitación, por lo que, en el papel, podría presentarse por cuarta vez a la presidencia de Francia en 2027. Sin embargo, el brazalete electrónico que le ha impuesto este mismo Tribunal podría llevarla a retirarse en favor de su delfín Jordan Bardella, de 30 años.La mujer que logró transformar un partido marginal y proscrito que había fundado su padre Jean-Marie Le Pen en la mayor fuerza electoral de Francia previsiblemente anunciará si se presenta a la carrera al Elíseo este mismo martes, en una entrevista televisada en horario de máxima audiencia en el canal TF1 (20 hora local, 18 GMT).PublicidadMarine Le Pen, condenada a prisión e inhabilitada durante cinco años para cargo públicoLa artífice de haber pulido la imagen de la Agrupación Nacional (RN) -asociado a la xenofobia, el racismo y el antisemitismo- escuchó impasible la sentencia que la considera una parte fundamental de un sistema que usó de manera fraudulenta, entre 2004 y 2016, 4,1 millones de euros del Parlamento Europeo (PE) para fines partidarios y no para las labores en la Eurocámara.Tenacidad y parricidio político A sus 57 años, la cara más familiar de la extrema derecha francesa se ha empeñado en hacer de la tenacidad y la combatividad su imagen de marca desde que comenzó en política hace más de tres décadas. Se dice que Marine Le Pen, criada en un barrio de clase acomodada de París, estaba predestinada, a pesar de ella, a entrar en política después de haber sobrevivido en 1976, con solo ocho años, a un misterioso atentado contra su padre.PublicidadPublicidadTraumatizada por este suceso y después de haber ejercido la abogacía entre 1992 y 1998, la hija pequeña de los Le Pen ayudó a que su padre llegase a la segunda vuelta de las presidenciales de 2002 -dejando en la cuneta al socialista Lionel Jospin- para medirse al conservador Jacques Chirac. Eurocámara valida exigir más transparencia a las aerolíneas en precios de los billetesLa benjamina del clan, descrita por varios biógrafos como una noctámbula que frecuentaba locales de moda parisinos, fue poco a poco entrando en política y encadenando cargos públicos hasta que tomó las riendas del FN en 2011 de la mano del patriarca. Esa fecha marcó un antes y un después en la imagen de un partido que hasta entonces había asumido su vocación antisistema y había verbalizado un profundo racismo y antisemitismo. Le Pen decidió cortar lazos políticos e incluso sentimentales con su propio padre, al que expulsó del partido en 2015 por invectivas antisemitas. El golpe fue tan duro que, a la muerte de Jean-Marie, el pasado 7 de enero, la dirigente ultra lamentó haber tratado así a su progenitor.La seguridad falló y una limpiadora tuvo que avisar a la policía: el escandaloso fallo en el atraco millonario en FranciaRoto el cordón umbilical con su padre, Marine Le Pen conquistó, poco a poco, a las clases populares -desde hace años es el primer partido entre los obreros- y suavizó la imagen ultra y viril de la formación .Madre de tres hijos, separada y con dos hermanas mayores (Marie-Caroline y Yann), cultivó la imagen de una mujer política protectora y comprensiva, lo que le ha hecho ganar espacio electoral entre los segmentos menos radicalizados. Sus redes sociales son buen ejemplo de ello, en las que sale retratada haciendo carantoñas a sus gatos.PublicidadDoble finalista en las presidenciales Esa llamada ‘desdiabolización’ del partido ‘made in Marine’, rebautizado en 2018 como Agrupación Nacional, dejando de lado la semántica belicista de la palabra ‘Frente’, la llevó a alcanzar en dos ocasiones la segunda vuelta de las presidenciales (2017 y 2022). Perdió ambas citas ante el presidente saliente Emmanuel Macron, pero fueron una victoria simbólica e ideológica para su nacionalpopulismo al sumar más de 10 millones de votos y lograr que temas como la inmigración se situasen como una prioridad de los votantes.Para su buen resultado de 2022, Le Pen no lo tuvo nada fácil. Primero, en plena invasión de Ucrania, superó las críticas por sus afinidades con el presidente ruso, Vlamídir Putin. Poco después, su sobrina y exdiputada de su partido, Marion Maréchal, se fue al movimiento ultra rival de Éric Zemmour.Elecciones en Francia: “La extrema derecha no consiguió mayoría, pero hoy es mucho más numerosa que ayer”Tras aquella traición familiar calificada por la propia Marine Le Pen de “violenta”, se reivindicó con el mejor resultado electoral en unas presidenciales para la ultraderecha francesa, un 41,5 % de los votos.El techo del RN siguió creciendo en los años posteriores. Fue, por un amplio margen, el partido más respaldado en las europeas de junio de 2024, lo que llevó a Macron a convocar elecciones anticipadas en Francia. En esa cita electoral, el RN logró 10,5 millones de sufragios y se confirmó como la primera fuerza del país en número de votos, aunque no en escaños por el particular sistema electoral francés a doble vuelta. (I)