La creciente incorporación de inteligencia artificial y sistemas automatizados en la industria automotriz volvió a quedar en el centro del debate luego de que la automotriz Ford decidiera reincorporar trabajadores a una de sus plantas de producción tras comprobar que la tecnología no logró reemplazar con éxito determinadas tareas del proceso de fabricación de camionetas. La compañía había avanzado en la automatización de distintas etapas de la línea de montaje con el objetivo de aumentar la productividad, reducir costos y mejorar la precisión en la fabricación. Sin embargo, durante la implementación detectó que algunos sistemas de inteligencia artificial y robots presentaban dificultades para ejecutar tareas que requerían una alta capacidad de adaptación frente a pequeñas variaciones en las piezas y en el ensamblado. Según trascendió, los principales inconvenientes aparecieron en operaciones de ajuste fino, control de calidad y montaje de componentes, donde la intervención humana continúa ofreciendo mejores resultados que los sistemas automatizados. Esto provocó demoras en la producción y obligó a la empresa a revisar su estrategia.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.