La evolución de la inflación durante julio estará marcada por dos variables que los analistas consideran determinantes: los aumentos en los precios de los combustibles y el comportamiento del dólar. Ambos factores tienen un impacto directo e indirecto sobre el costo de bienes y servicios y serán seguidos de cerca por el mercado para evaluar si la desaceleración de los últimos meses logra sostenerse. En el caso de los combustibles, las petroleras aplicaron nuevos incrementos en los surtidores como consecuencia de la actualización de impuestos, las variaciones en el precio internacional del petróleo y el movimiento del tipo de cambio. La suba de la nafta no solo afecta el bolsillo de los automovilistas, sino que también repercute en los costos de transporte y logística, lo que puede trasladarse a los precios finales de numerosos productos. Otro de los factores bajo observación es la cotización del dólar. Un aumento del tipo de cambio suele encarecer los bienes importados y los insumos utilizados por la industria, además de generar expectativas de mayores aumentos de precios. Por ese motivo, las consultoras consideran que la estabilidad cambiaria será un elemento clave para contener la inflación durante el mes.
La inflación de julio: la clave en el número será el precio de la nafta y la suba del dólar
Ambos factores tienen un impacto directo e indirecto sobre el costo de bienes y servicios y serán seguidos de cerca por el mercado para evaluar si la desaceleración de los últimos meses logra sostenerse.








