Las autoridades de Rusia han acusado este martes a Ucrania de lanzar más de 400 drones contra la región de Moscú, en el que sería el ataque a mayor escala contra la capital desde el estallido de la guerra en febrero de 2022 por la orden de invasión firmada por el presiente ruso, Vladimir Putin. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, apunta a un cambio de paradigma en la contienda, en la que los ataques aéreos entre ambos bandos se han intensificado en las últimas semanas.El alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, ha señalado en un comunicado en redes sociales que desde la tarde del lunes se ha registrado el lanzamiento de 430 drones "hacia la región de Moscú", sin pronunciarse sobre posibles víctimas o daños materiales. "La mayoría han sido neutralizados en la distancia por los sistemas de defensa aérea", ha manifestado, antes de agregar que un total de 36 aparatos han sido destruidos "cuando se aproximaban a Moscú", sin detalles sobre los puntos en los que fueron derribados.Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha indicado en un comunicado que los sistemas de defensa antiaérea han destruido 452 drones durante las últimas horas en 15 regiones del país, incluida la de Moscú, así como sobre aguas del mar de Azov y el mar Negro y en la península de Crimea, anexionada en 2014.Los ataques han sido llevados a cabo un día después de que Rusia lanzara un nuevo "ataque masivo" contra la capital de Ucrania, Kiev, que dejó al menos 19 muertos, días después de un bombardeo a gran escala contra la ciudad que dejó más de 30 fallecidos, hechos que han llevado a Ucrania a reclamar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.Zelenski pide que no se abandone a UcraniaEl presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha afirmado que existe un cambio de "prioridades" en el marco de los combates con Rusia durante la invasión de Ucrania, recalcando que el frente es mayormente estático y que, por ende, la lucha entre las tropas de ambos países de "concentra en el aire"."La guerra está cambiando. Hoy, la paz y la victoria están del lado de aquellos que son más listos. Es muy difícil para nosotros, pero nuestros militares han frenado la lucha en la línea de contacto con sus propias vidas. La guerra continúa, pero el frente ya no se mueve. Cuando la línea de frente apenas se desplaza y el enemigo no puede avanzar por mar, eso deja todo en manos de lo que suceda en el aire", ha explicado.En este sentido, ha señalado que se ha registrado un cambio en las "prioridades" durante la guerra. "La lucha es en el aire, y ahí somos muy competitivos", ha apuntado en una entrevista con el diario Financial Times. "Hay una incógnita en esta ecuación y, desafortunadamente esa es la defensa antiaérea, que es un gran problema. No estábamos preparados, no teníamos ningún tipo de programa de este tipo, ningún legado soviético de este tipo", ha añadido. "Todo esto se fue a Moscú y en Ucrania no quedó nada. No tenemos armas nucleares y, sin ellas, no estamos en ese club sino en el de gente que puede ser atacada", ha lamentado, antes de hacer hincapié en que si los socios de Ucrania "no la abandonan en materia de financiación", entonces el país "podrá luchar en el aire"."Este será un hecho crucial de esta guerra. El que sea más listo será más fuerte, y será ese el que gane", ha aseverado Zelenski, que ha resaltado la importancia de los ataques contra territorio ruso: "cuando nuestros ataques no alcanzaban Moscú y San Petersburgo, (Vladimir) Putin no pensaba mucho en ello, creía que la guerra estaba lejos"."Por supuesto, ahora que ha visto lo que sucede ha empezado a entender lo que pasa en Kursk, Bélgorod y Briansk. Ahora empezará a entender la realidad de la situación", ha afirmado. "Ahora teme por su vida, y luego están las élites. ¿Dónde viven las élites rusas? En Moscú y San Petersburgo. Estos lugares serán alcanzados porque ahí es donde se toma la decisión de matarnos", ha dicho.Kiev busca obligar a Putin a huir de MoscúEl mandatario ucraniano ha asegurado, sobre la operación militar lanzada contra Crimea —anexionada por Rusia en 2014—, que estos ataques incluyeron el uso de misiles de medio alcance para "poner bajo control el sector energético". "Demostramos lo que es controlar las operaciones en el aire en un momento específico", ha argumentado. "Buscábamos ralentizar la militarización de esa península, que es nuestra y se encuentra ocupada por Rusia", ha añadido."Tras Novorossisk, nos centramos en Crimea, donde llevamos a cabo numerosos ataques selectivos contra el sector energético y la infraestructura portuaria rusa, precisamente porque allí obtienen beneficios que luego invierten en bases militares y producción bélica", ha declarado.Asimismo, ha expresado que "las empresas rusas empezaron a comprender que no ganarían la guerra" porque "están perdiendo tiempo y dinero, y, francamente, perderán la esperanza, porque muchas de ellas esperaban derrotarnos"."Cuando miles de drones comiencen a llegar a Moscú, y cuando él (Putin) lo sienta y lo vea, se le aconsejará que se traslade más allá de los Urales. Ese será un momento en que se abrirá un nuevo capítulo para poner fin a la guerra. Cuanto más lejos esté Putin de Moscú, más cerca estará el fin de la guerra y la paz", ha destacado."Es por ello que los ataques de este tipo son los que tienen un mayor impacto. Tenemos que seguir trabajando en esto. Es un trabajo constante, difícil y diario. Debemos mantenernos centrados y con energía, aunque los héroes son los que se encuentran en primera línea de frente. Todos los demás, el Estado enero, debemos seguir entregándoles lo que necesiten. Al hacerlo, traeremos una paz justa y fuerte a Ucrania", ha zanjado.
Rusia denuncia un ataque ucraniano con más de 400 drones y Zelenski advierte de un cambio en la guerra: "La lucha es en el aire"
El mayor ataque de Ucrania en toda la guerra llega el día después de un gran ataque ruso contra Kiev. La guerra se intensifica en el aire con lanzamientos cruzados mientras las posiciones se enrocan sobre el terreno.










