El ecosistema económico actual transformó por completo las billeteras de las nuevas generaciones. Acciones como realizar transferencias, concretar inversiones básicas o abonar servicios de manera virtual son hábitos corrientes. Sin embargo, la velocidad de la digitalización no se tradujo en una mayor capacidad de planificación. La toma de decisiones financieras responsables, el reconocimiento de riesgos y la correcta administración presupuestaria continúan presentándose como asignaturas pendientes en el país. Los datos que exponen esta problemática son contundentes. Un diagnóstico elaborado por la organización Junior Achievement revela que el 70% de la juventud en Argentina manifiesta no contar con los conocimientos necesarios para gestionar su capital. Ante este vacío de formación formal, un 60% de este sector poblacional reconoce que fundamenta sus movimientos económicos en recomendaciones e instructivos que consumen a través de las redes sociales. Un contexto macroeconómico complejo Esta carencia pedagógica coincide con un momento de debilidad en las finanzas de los hogares. Los registros oficiales más recientes exponen las consecuencias de una inclusión financiera que carece de bases educativas. El Informe sobre Bancos del BCRA de enero 2026 detalla que “los niveles de mora en créditos a familias ya superan el 10% en Argentina, con mayor impacto en segmentos jóvenes, donde el acceso a productos financieros crece más rápido que las herramientas para gestionarlos”.
Galicia apuesta por la educación financiera para ayudar a los jóvenes a tomar mejores decisiones económicas
7 de cada 10 chicos admiten que les cuesta administrar sus ingresos en un contexto de creciente morosidad. Frente a esto, Galicia pone a disposición una plataforma interactiva y gratuita con el objetivo de capacitar a 60.000 jóvenes de todo el país para que tomen las riendas de su economía.









