Las acciones de SpaceX han empezado a perder impulso tras su espectacular debut en Bolsa, pero la cotizada de Elon Musk disfrutará desde hoy de más viento a favor: miles de millones de dólares en compras mecánicas a medida que el valor entra en los grandes índices. SpaceX entró hace una semana en los principales índices de FTSE Russell, incluido el Russell 1000, y este martes se suma al Nasdaq 100. Dos incorporaciones que desencadenarán compras por valor de al menos 4.500 millones de euros.La OPV de SpaceX, la mayor de la historia, valorada en 75.000 millones de dólares, ha destrozado varios récords en su camino, y se mantiene cómodamente por encima del precio de salida: cotiza a 166 dólares frente a los 135 a los que se vendió en el mercado. Después de causar furor entre los inversores particulares, a quienes destinó una tercera parte de la oferta, ahora serán los fondos indexados –productos como el Invesco QQQ Trust, con casi medio billón de dólares en activos– quienes deberán comprar acciones de forma forzosa. Más 800.000 millones de dólares (700.000 millones de euros) en gestión pasiva replican el índice Nasdaq 100, el segundo más popular de Estados Unidos después del S&P 500. Aunque la empresa es una de las mayores del mundo por capitalización bursátil, su ponderación en el índice (y, por lo tanto, las acciones que deberán comprar los gestores para replicarlo) está condicionada por el escaso papel que cotiza efectivamente en Bolsa, el denominado capital flotante. En el caso de la empresa espacial, el 95% de las acciones siguen en manos de sus poseedores iniciales (sobre todo Elon Musk), es decir, cotizan en el mercado unos 100.000 millones de dólares sobre un valor total de más de dos billones. Teniendo en cuenta las normas del Nasdaq 100 (una empresa solo puede ponderar por el triple de su capital flotante), el peso final de SpaceX en el índice se situará entre el 0,5% y el 0,8%. De ahí que la gestión pasiva deberá dedicar entre 4.000 y 6.000 millones a comprar acciones de SpaceX. Al igual que otros proveedores de índices, Nasdaq ha acortado el plazo para que grandes OPV como esta entren en sus referencias. Para el Nasdaq 100, si la empresa se coloca entre las 40 más capitalizadas del índice, puede ser incluida después de 15 días de cotización. SpaceX ya entró la semana pasada en el Russell 1000, también después de un cambio de normas. Según Bloomberg, SpaceX tiene un peso del 0,136% en el Russell 1000. Eso obligará a los fondos pasivos que siguen el Russell 1000 a comprar alrededor de 500 millones de dólares (unos 463 millones de euros) en acciones de SpaceX, según los analistas de la agencia de noticias. El impacto potencial será, en todo caso, mucho mayor si se tiene en cuenta a los gestores activos que se comparan con estos índices, es decir, que no los copian exactamente, pero que tampoco se quieren desviar demasiado de su comportamiento.Con todo, SpaceX se ha quedado sin el premio gordo, la entrada rápida en el índice S&P 500, el más utilizado de Wall Street, que decidió recientemente mantener sus requisitos, cerrando la puerta a una admisión acelerada. La firma de Musk tendrá que esperar al menos 12 meses. El impacto inmediato de la entrada en el índice no está garantizado, pues el mercado ya contaba con la entrada tanto en el Nasdaq 100 como en el Russell 1000. La empresa ya se ocupó, informa The Wall Street Journal, de convencer a los proveedores de índices para acelerar su entrada y asegurarse la entrada masiva de dinero de los fondos de gestión pasiva. Estos vehículos de inversión, con un coste que es una fracción del de los fondos tradicionales, han crecido de forma exponencial entre los pequeños inversores.Su actividad complica la vida, además, a los inversores bajistas. Aunque parte del mercado ha comenzado a construir posiciones cortas sobre SpaceX ante el temor de que la empresa tarde años en generar beneficios, el papel de los índices dificulta el éxito de estas operaciones: “En la mayoría de estos valores de gran capitalización incluidos en índices, suele haber tantos inversores largos que los bajistas no pueden competir en tamaño relativo”, dijo a Bloomberg Ihor Dusaniwsky, director gerente de S3 Partners. Sin embargo, la dinámica de oferta y demanda probablemente cambiará a su favor cuando expiren en los próximos meses los periodos de bloqueo de venta de los grandes accionistas: “El engrasante para los bajistas llega cuando expiran los bloqueos previos a la OPV y los grandes inversores con beneficios latentes venden al mismo tiempo que los vendedores en corto”, concluyó Dusaniwsky.
SpaceX entra hoy en el Nasdaq 100 y obliga a comprar a fondos con un patrimonio de 700.000 millones
La empresa se asegura compras de acciones por al menos 4.500 millones de euros por parte de los productos indexados







