Un acto de injusticia propiciado en las altas esferas del poder decantará en que el recuerdo sobre la actuación de Folarin Balogun, una de las figuras de la selección de los Estados Unidos en el Mundial 2026, también sea injusta. Pese a haber aportado tres goles durante los cinco partidos que disputó, su nombre y apellido quedará ligado al mayor escándalo del certamen: la anulación de su tarjeta roja ante Bosnia y Herzegovina, por intermediación directa del mismísimo presidente de la nación anfitriona, Donald Trump.“Sí, lo hice. Hablé y pedí una revisión por parte de la FIFA”, había reconocido el presidente de los Estados Unidos sobre su intervención para que el máximo organismo del fútbol revocara la suspensión al delantero norteamericano, cuya actuación en los octavos de final ante Bélgica distó de ser influyente. “Uno de los mejores jugadores del equipo”, como el propio Trump catalogó a Balogun, prácticamente no entró en juego.El goleador, cuya sanción revocada generó un escándalo, no estuvo fino (AP Photo/Abbie Parr)Abbie Parr - APDurante los 92 minutos que estuvo en la cancha, Balogun apenas tuvo 10 toques de pelota y pudo rematar en tres ocasiones al arco de Thibaut Courtois, quien puso el cuerpo para amortiguar el único tiro que llevaba verdadero peligro, ya en el segundo tiempo. En la primera mitad, cuando Estados Unidos se mareaba por el buen toque de pelota de los belgas, las incursiones del delantero de Mónaco fueron sobre el final, con diagonales que terminaron sin éxito.Su acción más cercana a un gol tuvo que ver con la falta que le hicieron y derivó en el empate transitorio del equipo de Mauricio Pochettino, quien en la previa al encuentro había celebrado tener disponible a Balogun. El entrenador argentino que comanda al plantel norteamericano había considerado “injusta” la tarjeta roja que recibió el goleador frente a los bosnios.A los 45 minutos del primer tiempo, luego de un tiro de esquina en el que fue a buscar una pelota que habían peinado en el primer palo, Balogun se arrojó en la puerta del área chica, logró desviar el balón, pero se le fue por encima del travesaño. En el cuerpo a cuerpo con los zagueros, a diferencia de lo ocurrido en otros cotejos, no logró imponerse.A Balogun le hicieron la falta previa al 1-1 de Estados Unidos Photo: Dirk Waem/Belga/dpaDirk Waem - Belga DPAFolarin fue, sobre todo, víctima de la nula creatividad de Estados Unidos durante el juego. Cuando lo reemplazaron, a los 47 minutos de la segunda parte, el delantero se sentó en el banco de los suplentes, visiblemente impactado por la eliminación y el resultado abultado (4-1) que Bélgica obtuvo en Seattle.Ni el llamado de Donald Trump salvó a Estados Unidos, cuya selección mirará desde afuera el resto de la Copa, tal como ocurrirá con los otros organizadores del certamen: México y Canadá. La Federación Belga de Fútbol, que había reclamado por la decisión insólita de la FIFA, había detallado las desprolijidades sorprendentes en el proceso de habilitación del goleador.Tomas Tuchel, entrenador de Inglaterra, fue audaz al criticar la medida que favoreció a Estados Unidos al poder contar con el sancionado Balogun: “Quiero dejar muy claro que la jugada de Balogun no era para tarjeta roja, pero el VAR entró en acción, revisaron la jugada y decidieron que era tarjeta roja. La decisión se tomó, entonces me parece muy extraño lo que se decidió”.“¿Acaso podemos apelar la tarjeta roja que Quansah recibió hoy? Creo que Harry Kane debería preguntarle al Presidente Trump", desafió el estratega del equipo británico.