“¿Cuánto vale la vida humana?”, fue una de las frases planteadas durante el programa Impacto Directo, de Guatevisión, al analizar el accidente ocurrido la noche del viernes 3 de julio en el kilómetro 115 de la ruta al Atlántico, en Usumatlán, Zacapa, donde murieron el adolescente que conducía un tráiler cargado con bloques y el piloto de un vehículo particular.

El caso cobró relevancia porque el conductor del transporte pesado tenía 16 años, edad inferior a la requerida para manejar una unidad de este tipo. Según la información conocida, el tráiler habría hecho una maniobra de rebase sin verificar que la vía estuviera libre, invadió el carril contrario y colisionó de frente contra un automóvil. Luego el cabezal impactó contra una ceiba.

Durante el programa se destacó que el hecho expone posibles fallas en los controles sobre el transporte pesado, la contratación de pilotos y la supervisión de unidades que circulan en carreteras del país.

Investigación apunta a la empresa propietaria

Las autoridades buscan establecer cómo el adolescente llegó a conducir el cabezal, quién autorizó que lo operara y si hubo responsabilidades administrativas o legales de la empresa propietaria de la unidad.