Una tensa reunión tuvieron este lunes los senadores del PS. La mayoría estaba en forma presencial. Algunos de forma telemática.El objetivo del encuentro era hacer un balance de lo que había sido el derrotero de la mesa de diálogo, creada a instancias de la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), con el fin de buscar algún entendimiento en torno al megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica del Presidente José Antonio Kast. En representación del PS habían participado la senadora y presidenta de la colectividad, Paulina Vodanovic, y el jefe de bancada, Juan Luis Castro, que solo estuvo en la segunda reunión.Sin embargo, las meras señales de acercamiento -que incluso el mismo gobierno admitió que podrían transformarse en un protocolo-, cayeron mal en algunos sectores del Partido Socialista, aun cuando Vodanovic y Castro veían lejano un acuerdo dada la poca flexibilidad del Ejecutivo. “Como gobierno siempre hemos manifestado nuestra disposición y voluntad al diálogo. Yo espero que en el transcurso de esta semana podamos tener algún protocolo de acuerdo que nos permita avanzar en el proceso legislativo en particular con la integración también de fuerzas de la oposición”, dijo el biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado (UDI).A ello se sumó el malestar que provocaron las declaraciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en una entrevista de Pulso de La Tercera, en la que insistió que el corazón de la megarreforma no iba a ser alterado, ofreciendo algunas concesiones secundarias, por ejemplo, rebajar la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años, con el compromiso de que los inversionistas paguen además una prima, “tal vez”, dijo.Todos estos elementos se conjugaron en una tensa discusión en la bancada socialista, entre los estaban más proclives a dialogar y quienes eran críticos de la mesa que se conformó con el ministro Quiroz. Según testigos el altercado más duro se dio entre la senadora Daniella Cicardini (PS) y Castro (PS).Sorpresivamente tras el acalorado debate, fue el mismo Castro -aparentemente ofuscado por la tensa reunión- el que salió a comunicar la decisión de la bancada de recurrir al Tribunal Constitucional.Al ver la señal de los senadores, los diputados socialistas también se apresuraron a dar un punto de prensa para anunciar que igualmente recurrirían al TC especialmente por el tema de la invariabilidad, aspecto que era una de la apuesta de La Moneda para incluirlo en un protocolo de acuerdo. El diseño gubernamental consideraba que el documento reflejara al menos un par de entendimientos, pero aceptando que la mayoría la oposición iba a rechazar los cambios tributarios más difíciles de digerir para la izquierda, por ejemplo, la rebaja al impuesto de las empresas y la reintegración tributaria.Por lo tanto, el mero anuncio de recurrir al TC ya era un acto que dinamitaba cualquier intento de plasmar el acuerdo en un papel.De hecho, en el PS admitían que tras la revuelta de este lunes, difícilmente habrá un protocolo.Mesa cojaSi bien en la mesa de diálogo, que se conformó la semana pasada, se abría una ventana para un acercamiento -en vista de que la misma oposición se resignó a tratar de buscar compensaciones a la menor recaudación fiscal que implican las rebajas tributarias-, el ministro de Hacienda aterrizó bruscamente las expectativas.En las dos reuniones que hubo la semana pasada de esta mesa de diálogo, el jefe económico del gobierno advirtió de entrada que no aceptaría que se cuestione el “corazón” del proyecto (cambios tributarios) y que todo entendimiento debía estar dentro de ciertos “bordes”.Las pocas concesiones que ofrecía Quiroz estrecharon aún más el margen de los negociadores del PS. De hecho, la misma Vodanovic les señaló a los representantes del oficialismo que veía muy difícil un acuerdo.Este lunes en la mañana, tras reunirse con otros jefes partidarios de la oposición, la timonel socialista bajó las expectativas de los posibles frutos de la mesa de diálogo. “No buscamos un acuerdo, lo que buscamos es mejorar un mal proyecto”, dijo la senadora por El Maule, quien agregó que “aquí hay un proyecto que está desfinanciado, que no tiene compensaciones, y nosotros lo que hemos solicitado es mejorarlo”. “La verdad es que, ustedes saben, el gobierno tiene los votos para aprobarlo... Y por responsabilidad política, hemos aceptado la propuesta de la presidenta del Senado... Tenemos que buscar legislar de la mejor forma y con el menor impacto para la gente”, expresó Vodanovic.El senador Castro expresó que “nosotros hemos concurrido de buena fe. La presidenta del Senado ha sido clara en buscar un grado de entendimiento, grado que -voy a usar un término médico- es paliativo, pero no curativo... En lo paliativo, mitiga ciertos aspectos, como el crédito al empleo, como la permisología, como la rebaja del IVA en el caso de la vivienda, bueno, hay un margen posible”, añadió el jefe del Comité Socialismo Democrático (que agrupa al PS y al PPD), citando además el ofrecimiento del ministro de bajar la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años, con una prima adicional para los inversionistas.Sin piso en el PSAunque en el gobierno ven a Vodanovic y a Castro como dos canales de diálogo con la oposición, también hay conciencia de que ambos interlocutores del PS tampoco cuentan con el suficiente piso en su partido para sellar un acuerdo.Incluso, luego de la última entrevista del ministro de Hacienda, en Pulso, otros senadores socialistas salieron a remarcar que no apoyarán los artículos más controversiales de la iniciativa si no tienen cambios sustanciales.“Valoro el esfuerzo de la presidenta del Senado por abrir esta mesa. El problema no es la mesa, es el ministro. Quiroz se sentó y lo primero que dijo fue que el corazón del proyecto no se toca. O sea, nos invitan a conversar de todo, menos de lo importante. Eso no es diálogo. Tenemos un ministro dogmático, enamorado de un proyecto todos dicen que es riesgoso para Chile... Un acuerdo que no le sirva a Chile ni a las familias no va a contar con mi voto”, dijo la senadora Daniella Cicardini (PS).Su par Gastón Saavedra (PS) remarcó que “las cosas que no nos parezcan, vamos a tener que rechazarlas. Nosotros no podemos ser cómplices de una medida que va a destrozar al país. Eso es lo que va a ocurrir”, dijo el senador por el Biobío, quien igualmente respaldó el papel de sus representantes en la mesa de diálogo.“Nosotros, hasta el último minuto que quede, haremos esfuerzos por construir acuerdos... Nos preocupa el estado de las pymes”, agregó Saavedra.
Revuelta socialista contra megaproyecto reduce margen de un acuerdo de sus senadores con Quiroz y Alvarado - La Tercera
Tras reunirse con otros jefes partidarios de la oposición, la misma timonel del PS, Paulina Vodanovic, bajó las expectativas de los posibles frutos de la mesa de diálogo, creada a instancias de la titular del Senado. “No buscamos un acuerdo, lo que buscamos es mejorar un mal proyecto”, dijo la senadora.






