Washington (EFE).- La autopsia que concluyó que el activista de ultraderecha Charlie Kirk murió víctima de un homicidio por arma de fuego y una serie de grabaciones de vigilancia que, según la fiscalía, ubican al acusado Tyler Robinson en el campus universitario antes, durante y después del tiroteo, concentraron este lunes la atención en la audiencia preliminar en Utah que definirá si el caso avanza a juicio.
Durante la primera jornada de la audiencia, la fiscalía presentó el informe de la autopsia como una de sus pruebas centrales, incluida la reproducción del video del ataque mortal ante el tribunal.
El juez Tony Graf no emitió comentarios al concluir la exhibición del material gráfico y acto seguido dio por incorporada la grabación como la prueba número ocho de la fiscalía.
Posteriormente, un agente policial, presente el día del atentado declaró que el examen forense determinó que la causa oficial de la muerte de Kirk fue homicidio por arma de fuego.
El juez del Tribunal del Cuarto Distrito, Tony Graf, durante una audiencia de Tyler Robinson, acusado del tiroteo mortal contra Charlie Kirk, en Provo (EE.UU.). EFE/EPA/Francisco Kjolseth











