El primer ministro británico, Keir Starmer, admitió este lunes haber intervenido para que la FIFA no adelantara el horario de inicio del partido de fútbol que enfrentó a México e Inglaterra, el domingo, correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026.
La posibilidad de un cambio de horario estaba sobre la mesa debido a las condiciones meteorológicas adversas en Ciudad de México.
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En ese hipotético caso, el partido habría comenzado seis horas antes, pero la FIFA decidió finalmente mantener el encuentro a las 18:00 horas.
"Tuvimos que luchar junto con la FA (la Federación Inglesa de Fútbol) para que el partido volviera a disputarse en el horario previsto inicialmente", declaró el jefe del gobierno laborista durante una recepción en Downing Street.










