Un exempleado de <b>Ford Motor Company</b> logró demostrar que había pagado una galleta por la que fue acusado de robo y despedido, un caso que llevó a la empresa a reconsiderar su decisión y a modificar sus<b> procedimientos disciplinarios</b> relacionados con los quioscos de autopago.<b>Kurt Kromm</b>, de 60 años y miembro del sindicato United Auto Workers, trabajó durante 11 años en la planta de camiones de Kentucky, donde se ensamblan las camionetas Super Duty.Según relató al medio especializado <i>Shifting Gears</i>, fue citado por su supervisor y posteriormente informado de que sería despedido porque<b> las cámaras supuestamente lo mostraban robando una galleta de chocolate </b>valorada en 1,95 dólares.Kromm explicó que, durante un turno de madrugada, sufrió una baja de azúcar debido a la diabetes que padece y acudió a una sala de descanso para comprar una galleta.Afirmó que intentó pagar en un primer quiosco, pero la máquina indicó que la transacción había fallado.

Luego utilizó un segundo terminal, <b>adquirió el producto y continuó con su jornada</b>.Una semana después, la empresa le comunicó que <b>sería despedido por no haber pagado el artículo</b>.

Personal de seguridad lo escoltó fuera de las instalaciones y le obligó a dejar sus herramientas de trabajo.El extrabajador aseguró que revisó posteriormente su estado de cuenta bancario y comprobó que <b>el cargo de 1,95 dólares sí había sido procesado</b>.Con esa evidencia, el 20 de mayo envió capturas de pantalla de la transacción tanto a Ford como a sus representantes sindicales.Días después, la empresa solicitó copias certificadas de los extractos bancarios y <b>confirmó el pago con Aramark</b>, responsable de los quioscos de autopago.El 12 de junio, Ford notificó que reincorporaría a Kromm.