Sala VorLos h�roes y los hijos nunca envejecen. Mentira. Lo que ocurre es que envejecen tan despacio que tardamos a�os en darnos cuentaCristiano Ronaldo tras caer derrotado frente a Espa�a.AFPActualizado Lunes,
julio
23:19Puede que Espa�a haya retirado a Portugal pero no quiero creer que haya retirado a Cristiano Ronaldo. El portugu�s se despide de los mundiales, o eso dice, pero quiz� el que menos lo sepa es Cristiano.Resulta complicado convencerse de que ha llegado la hora de retirarse, y menos para un futbolista al que dentro de cuatro a�os se le organizan un Mundial en el jard�n de su casa. Portugal ser� una de las sedes de 2030 y Cristiano llegar� con 45 a�itos reci�n cumplidos. Dicho as�, parece una locura. Trat�ndose de �l, parece una planificaci�n.A cualquier futbolista de cuarenta a�os se le preguntan cu�ndo piensa dejarlo. A Cristiano nos gustar�a preguntarle si llegar� fresco al 2030. Hasta ahora el tiempo, para el portugu�s, solo parec�a un rival m�s al que pod�a doblegar con gimnasio y ba�os hielo en las pausas de hidrataci�n.Cristiano cambi� de clubes, de pa�ses, de posiciones, de cuerpo, e incluso aprendi� a jugar al f�tbol cuando ya no pod�a jugar. Si sobrevivi� a Ferguson, a Mourinho, a Guardiola, a Messi, a Xavi, a Iniesta, a Modric, a Benzema y a Mbapp�, por qu� no iba a sobrevivir a su �ltima versi�n.La imagen m�s llamativa de su partido ante Espa�a no fue su falta de regate, ni de gol, sino el momento en que descubrimos que el partido no giraba alrededor de Cristiano. Y que los j�venes no pod�an enfrentarse a �l porque el portugu�s estaba demasiado ocupado enfrent�ndose a s� mismo.Los h�roes y los hijos nunca envejecen. Mentira. Lo que ocurre es que envejecen tan despacio que tardamos a�os en darnos cuenta. Con Cristiano no desaparece un jugador, desaparece una �poca. Y nosotros con ella. Porque mientras esper�bamos el siguiente Mundial, el siguiente verano o el siguiente domingo para volver a quedar, est�bamos despidiendo una versi�n irrepetible de nosotros mismos. Con Cristiano aprendimos que el tiempo no te derrota de golpe. Te va ganando poco a poco, casi sin querer. Por eso el truco de vivir consiste en mirar un reloj que nunca te va a marcar el final del partido.










