Dos reconocidos juristas colombianos están involucrados en la decisión más polémica que ha tomado la FIFA durante el Mundial de Fútbol en Estados Unidos, México y Canadá. El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte Constitucional Jorge Iván Palacio es el vicepresidente del Comité de Disciplina de la FIFA, el órgano de 18 abogados que retiró este domingo los efectos de la tarjeta roja al goleador del equipo de Estados Unidos, Folarin Balogun, lo que le permite jugar el partido de este lunes contra Bélgica. La exministra, exprocuradora y expresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Margarita Cabello Blanco, por su parte, es una de los 14 magistrados del Comité de Apelación que negó el recurso interpuesto por la Federación de Fútbol de Bélgica para que se mantuviera la suspensión de la estrella norteamericana que ha anotado tres goles en la competición.“La Real Federación Belga de Fútbol ha recibido la decisión del Comité de Apelación de la FIFA, que declara inadmisible el caso de la RBFA y confirma la decisión anterior que permite al jugador de Estados Unidos Folarin Balogun jugar”, se lee en el comunicado de la Federación Belga, en el que cuestiona la decisión final. “Hasta la fecha, la RBFA aún no ha recibido ninguna fundamentación de esta decisión, ni ha recibido la información que ha estado solicitando desde el inicio de este procedimiento, a saber, una copia de la decisión y la motivación que declara al jugador elegible, así como el informe del árbitro. Lo cual constituye una infracción de los reglamentos de la FIFA”, concluye el documento.Palacio ha estado relacionado con FIFA desde 2010. Hizo parte del Comité de Ética gracias a una postulación de la Conmebol y en 2017 llegó a la Comisión Disciplinaria, de la que fue presidente por varios años. En ese cargo suspendió por 90 días a Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol. Hoy el presidente es el emiratí Mohammad Al Kamali, quien tomó la polémica decisión sobre Balogun.En los órganos judiciales de la FIFA también participan otros dos colombianos destacados: la abogada María Claudia Rojas Lasso, expresidente del Consejo de Estado, se desempeña como presidenta de la Sala de Instrucción del Comité de Ética de la FIFA desde 2017; y el expresidente Iván Duque Márquez hace parte del consejo asesor de la Fundación de la FIFA desde que dejó el Gobierno en 2022. La decisión de las comisiones en las que tienen espacio Cabello y Palacio se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, le pidiera a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, que revisara los efectos de la tarjeta roja contra Balogun. Este lunes, el presidente Trump ha confirmado su inédita y cuestionada injerencia en una rueda de prensa que no tenía nada que ver con el mundial. “Lo único que hice fue pedir [a la FIFA] que se revisara la jugada, porque no me pareció que fuera falta. Y, bueno, creo que tengo buen ojo para estas cosas. No me pareció una falta; vi a dos grandes atletas que chocaron entre sí y quedaron enredados. No fue alguien dándole un puñetazo a otro en la cara ni nada parecido”, dijo el presidente de Estados Unidos. Minutos antes, el senador republicano Ted Cruz agradeció a su copartidario por esa intervención. “Señor presidente, en nombre de todos los estadounidenses, gracias por deshacerte de esa ridícula tarjeta roja”. La injerencia de Trump también fue reconocida por Infantino en un mensaje en redes sociales. “Sí, discuto regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del Presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de Estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas en el fútbol y ejecutivos empresariales de todo el mundo sobre muchos temas diferentes”.El hecho de retirar los efectos de una expulsión no se presentaba desde 1962, cuando no existían siquiera las tarjetas, y ha generado numerosas críticas de distintos sectores del mundo deportivo. La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA, por sus siglas en inglés), a la que pertenece Bélgica, ha cuestionado la decisión de la FIFA: “La decisión de ayer de suspender, durante un período de prueba de un año, la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun ha cruzado una línea roja”, afirma el organismo que dirige Aleksander Ceferin en un comunicado. “El fútbol, como cualquier otro deporte, se sustenta en reglas, que son la base de una competición justa, honesta y transparente. A veces las reglas están abiertas a interpretación. En este caso, no”. El suizo Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, también criticó la decisión. “Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. Se anulan por reglas, evidencia y organismos independientes. (...) El fútbol nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político”, escribió Blatter en su cuenta de X. De hecho, un diputado del Partido Laborista británico ha enviado una solicitud formal a la FIFA para que aplace la suspensión de un partido aplicada al futbolista inglés Jarell Quansah tras la victoria de este domingo ante México, para que solo se ponga en práctica una vez termine el Mundial 2026.