El Gobierno de José Antonio Kast estudia avanzar hacia un sistema de indemnización a todo evento que reemplace gradualmente la actual indemnización por años de servicio. La iniciativa, que requiere un proyecto de ley para modificar el Código del Trabajo, forma parte de las recomendaciones entregadas por la Mesa de Reactivación Laboral convocada por el ministerio del Trabajo, liderado por Tomás Rau, en medio de la crisis del mercado laboral, con un desempleo de 9,4%, el más alto en cinco años, una economía que acumula cinco meses de contracción y un creciente pesimismo ciudadano que ha golpeado la popularidad del mandatario. “Hemos recibido esta propuesta con interés, la estamos analizando, pero nosotros todavía no hemos planteado la propuesta”, afirmó este lunes Rau en Radio Cooperativa.La principal diferencia entre el sistema de indemnización por años de servicio y la propuesta es quién puede acceder a la indemnización. Actualmente, la indemnización por años de servicio se paga cuando el empleador pone término al contrato por necesidades de la empresa —la causal establecida en el artículo 161 del Código del Trabajo— o, en algunos casos, por desahucio del empleador. La ley contempla el pago de un mes de remuneración por cada año trabajado, con un tope de 11 años y un límite imponible de 90 UF para calcular el beneficio. Los trabajadores que renuncian voluntariamente, llegan a un acuerdo con la empresa o son despedidos por incumplimientos graves, no tienen derecho a esa compensación. Rau sostuvo este lunes que alrededor de uno de cada cinco trabajadores termina su relación laboral bajo una causal que le permite acceder a la indemnización por años de servicio. La baja cobertura no es el único argumento del Ejecutivo para impulsar el debate. También considera que los costos asociados al despido son elevados en comparación con otros países desarrollados. “Es uno de los más altos de los países desarrollados de la OCDE”, afirmó Rau en Emol TV, quien explicó que un trabajador promedio de los países de la OCDE que está cinco años, cuando pierde su trabajo, se va con la mitad de lo que recibe en Chile, equivalente a cinco salarios.El sistema de indemnización a todo evento sería financiado mediante una cotización adicional de cargo del empleador, cercana al 1,8%, que se incorporaría al Seguro de Cesantía. En la práctica, los trabajadores irían acumulando un fondo durante toda su trayectoria laboral y podrían retirar esos recursos cualquiera sea la razón por la que finalice el contrato: un despido, una renuncia o un acuerdo entre ambas partes. Según ha explicado el ministro Rau, el nuevo sistema se aplicaría solo a los contratos que se firmen después de la eventual aprobación de la reforma. Los nueve economistas de distintos colores políticos que participaron en la Mesa de Reactivación Laboral postulan que un sistema de indemnización a todo evento también podría facilitar la movilidad laboral. Bajo el esquema vigente, muchos trabajadores optan por permanecer durante años en una empresa para no perder el derecho a una eventual indemnización si son despedidos. La propuesta, sin embargo, plantea interrogantes, ya que quienes permanecen largos períodos en una misma empresa podrían recibir una compensación menor que la que contempla el sistema actual. Sobre este punto, el ministro respondió que “probablemente” una persona que lleva muchos años trabajando en una empresa “va a recibir menos”, aunque remarcó que el objetivo es ampliar la cobertura del beneficio y no mantener un mecanismo al que actualmente accede solo una parte de los trabajadores. La discusión sobre la indemnización se da en uno de los momentos más complejos para el mercado laboral desde la pandemia. La tasa de desocupación llegó al 9,4% en el trimestre marzo-mayo, el nivel más alto desde 2021. Entre las mujeres, alcanzó el 10,5%. A esto se suma que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) cayó un 0,9% en mayo respecto del mismo mes del año anterior, completando cinco meses consecutivos de variaciones negativas y reforzando el debate sobre una eventual recesión técnica. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó este fin de semana en La Tercera que “no hay visos de recesión” y aseguró que espera una recuperación de la actividad durante el segundo semestre. Las principales encuestas, sin embargo, muestran que esa expectativa no es compartida por la ciudadanía. Según Cadem, un 84% de los chilenos considera que la economía está estancada o retrocediendo, ocho puntos más que en la medición anterior, mientras apenas un 14% cree que el país progresa. El pesimismo también aumentó: quienes se declaran pesimistas o muy pesimistas respecto del futuro de Chile pasaron de 52% a 57%, y un 61% considera que el país va por un mal camino. La percepción sobre el empleo es todavía más negativa. Un 88% calificó la situación laboral como mala o muy mala, siete puntos más que en el sondeo previo y el registro más alto desde mediados de 2021. Criteria, por su parte, mostró que un 56% considera que la creación de puestos de trabajo ha sido “peor o mucho peor de lo esperado”, mientras un 54% sostiene que el manejo económico del Gobierno también ha sido “peor o mucho peor de lo esperado”.
Indemnización a todo evento: cómo funciona la reforma que estudia el Gobierno de Kast
El Ejecutivo analiza la propuesta en medio de un desempleo de 9,4%, una economía que acumula cinco meses de contracción y un creciente pesimismo ciudadano sobre el empleo








