El futbolista noruego se negó a responder las preguntas del cronistaErling Haaland acababa de hacer lo que mejor sabe hacer: anotar. Dos veces. Y las dos en los momentos en que Noruega más lo necesitaba para eliminar a Brasil del Mundial 2026. Pero la noche del 5 de julio en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey no terminó con el pitazo final del árbitro. Tuvo un epílogo en la zona mixta, cuando el delantero del Manchester City se negó a atender a un periodista argentino que intentó detenerlo al término de su rueda de prensa.Fue el enviado de TyC Sports, Ariel Schvartzbard, quien lo llamó por su nombre mientras el noruego ya se alejaba del área habilitada para los medios. Haaland no frenó el paso. “Acabo de hablar durante quince minutos adentro”, respondió sin girarse, mientras el cronista insistía con la misma pregunta: “¿Cómo te sentís? ¿Cómo te sentís?”. El atacante no se detuvo.PUBLICIDADLa secuencia ocurrió tras una noche en la que Haaland había sido la figura del partido que eliminó a la Canarinha de la Copa del Mundo. El primero de sus goles llegó al minuto 79, en una acción que combinó lectura de juego y anticipación. Andreas Schjelderup encaró por la banda izquierda, superó a Endrick y ejecutó un centro potente hacia el área chica. Haaland ya estaba ahí: trazó una diagonal corta para adelantarse a los defensores brasileños y, al saltar desde atrás, conectó de primera intención para empujar la pelota al fondo de la red. El arquero Alisson no tuvo opciones.Los minutos que siguieron al primer gol pusieron a prueba a los nórdicos. Brasil empujó a Noruega contra su propio arco y el arquero Örjan Nyland respondió con una intervención al minuto 84 para sostener la ventaja. Casemiro desperdició el empate en la continuación de esa misma jugada. La Verdeamarela seguía buscando, pero los espacios que dejaba en el fondo se convertirían en el escenario del golpe definitivo.PUBLICIDADAl 89, con los sudamericanos volcados al ataque, Schjelderup recibió por la izquierda, recortó hacia el centro y le cedió un pase raso al pie a Haaland en la medialuna del área. El noruego recibió de espaldas al arco, giró hacia su zurda con un control orientado y disparó cruzado, potente y rasante. La pelota entró pegada al palo izquierdo de Alisson. Aunque Neymar Jr. descontó en tiempo agregado, el segundo tanto del Androide liquidó el partido y dejó a Brasil fuera del Mundial. Con ese doblete, Haaland alcanzó siete goles en el torneo y se instaló en lo más alto de la tabla de artilleros, junto al argentino Lionel Messi y al francés Kylian Mbappé. Minutos antes del cruce con el periodista de TyC Sports, el delantero había ofrecido sus declaraciones en sala de prensa con una mezcla característica de confianza y asombro ante su propio rendimiento. “Si tengo una o dos oportunidades, normalmente terminan en gol. No sé cómo lo hago, pero así es”, afirmó. También encontró una explicación de otro orden: “Creo que estoy empezando a darme cuenta de que es un don de Dios que la pelota entre justo pegada al poste. Es una locura”.PUBLICIDADCalificó el resultado como “el mejor partido de la historia de Noruega” y cerró con un mensaje para las generaciones futuras de su país: “Espero que todos los jóvenes que vean esta entrevista, cuando sean un poco mayores, sientan que jugar para Noruega es lo que más orgullo les dará en toda su vida. Es absolutamente increíble”.El doblete ante Brasil completó una racha de anotaciones en los cuatro partidos que Haaland disputó en esta Copa del Mundo, lo que lo convirtió en el decimotercer jugador de la historia en marcar en sus primeros cuatro encuentros en un Mundial, una marca que se remonta a 1930, según relevó el periodista Silvio Maverino de El Gráfico. El primero en lograrlo fue el argentino Guillermo Stábile; la lista incluye nombres como el alemán Gerd Müller (1970), el francés Just Fontaine (1958) y el colombiano James Rodríguez (2014).PUBLICIDAD
El desplante de Erling Haaland a un periodista argentino tras su gran actuación frente a Brasil en el Mundial
El delantero llevó a Noruega a los cuartos de final del certamen y se negó a brindar declaraciones a un cronista











