El responsable de la escuela de vuelo Flying Parrot, Eduardo Álvarez, relató el episodio ocurrido en Córdoba durante una clase de instrucción aérea, en la que un instructor de vuelo se arrojó de una aeronave en pleno vuelo. El caso generó conmoción en el ámbito aeronáutico y es investigado por la Justicia.
En diálogo con Punto a Punto Radio, Álvarez describió cómo se desarrolló la jornada previa al hecho y aseguró que las actividades se realizaban con normalidad. “Ese día estaban programados dos vuelos, uno con un varón y después con Rosario. Los dos son pilotos, estaban haciendo un reentrenamiento”, explicó.
Según su reconstrucción, el primer vuelo se desarrolló sin inconvenientes y no hubo señales de alerta. “Hicimos virajes, pérdida de sustentación, circuitos simulados de emergencia. Todo anduvo bien, cero indicio de que algo podía pasar”, señaló. En ese marco, destacó además la trayectoria del piloto involucrado, a quien describió como un profesional con amplia experiencia. “Tenía más de 2.000 horas de vuelo y otras 500 o 600 en instrucción”, afirmó.
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Luego, en el segundo vuelo, se produjo la situación crítica. “En un momento del vuelo le dice: ‘Bueno Rosario, vos ya sabés bien lo que tenés que hacer, para allá está el aeródromo’”, relató Álvarez sobre el intercambio dentro de la cabina. A partir de allí, el instructor realizó una secuencia breve de acciones antes de arrojarse. “Sacó sus auriculares, acomodó su documentación y su teléfono arriba del tablero, se desprendió el cinturón, abrió la puerta y se tiró”, afirmó.












