Durante la noche del pasado domingo 5 de julio, la selección de Inglaterra derrotó 3-2 a su similar de México en los octavos de final de la Copa Mundial del 2026, en uno de los mejores partidos del torneo, con cinco goles, dos penales y una expulsión, por lo que los 87 mil espectadores en la Ciudad de México vivieron un duelo histórico.

A pesar de que el Tricolor fue superior durante la primera media hora de juego, el cuadro inglés aprovechó las desconcentraciones de la defensa local para anotar dos goles en solo dos minutos, por lo que todo parecía indicar que los dirigidos por el técnico alemán Thomas Tuchel saldrían de la capital mexicana con una victoria segura.

Sin embargo, tras el descuento de Julián Quiñones para los locales antes del mediotiempo, nadie esperaba la intensidad de una segunda mitad para la historia, ya que solo ocho minutos después de la reanudación, Jarell Quansah recibió la tarjeta roja y la selección de México obtuvo una oportunidad de oro para empatar contra diez jugadores.

Desafortunadamente para el Tri, el penal de Inglaterra al minuto 60 y el penal de México al minuto 69 se convirtieron en los protagonistas de un segundo tiempo marcado por la pasión de todos los jugadores, quienes terminaron agotados tras entregar toda su energía para ayudar a su selección a conseguir la clasificación a los cuartos de final.