La Selección argentina llegó a la fase decisiva de la Copa Mundial de la FIFA 2026 reafirmando el cartel de candidata al título, luego de una campaña que combinó autoridad futbolística, eficacia ofensiva y la vigencia de un plantel que mantiene la dirección otorgada por el entrenador Lionel Scaloni. El conjunto albiceleste superó con destacada performance la fase de grupos, imponiéndose en sus tres presentaciones, y posteriormente eliminó con mucha dificultad a Cabo Verde en los dieciseisavos de final, resultado que le permitió avanzar a los octavos, donde ahora tendrá como rival a Egipto.

El recorrido argentino estuvo marcado por una producción ofensiva constante y una estructura colectiva que volvió a exhibir las señas de identidad del ciclo iniciado en Qatar 2022: la circulación rápida, la presión constante y una defensa que logró responder en los momentos de mayor exigencia fueron una marca registrada en los primeros partidos. Sin embargo, en la ronda eliminatoria frente a Cabo Verde, uno de los equipos revelación del torneo, la Argentina debió trabajar mucho más de lo esperado para quebrar a un rival que había construido su clasificación sobre una notable solidez defensiva. Finalmente, la jerarquía individual encarnada por Lisandro Martinez, Cuti Romero y Lionel Messi terminó inclinando el encuentro y permitió que la vigente campeona del mundo continuara con el próximo pasaje.