Javier Ortega Smith ya es oficialmente un concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Madrid. Es decir, no forma parte de ningún grupo municipal pero seguirá formando parte de la oposición en Cibeles. Su relevo en la Portavocía de Vox, en cambio, tendrá que esperar hasta que la Justicia dirima si el resto de los díscolos, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, pueden continuar o no en el partido. Así lo ha constatado el alcalde José Luis Martínez-Almeida, que este lunes ha confirmado la salida de Ortega Smith.

En palabras de Almeida, el presidente del Pleno (Borja Fanjul) ha desestimado la petición del Grupo Municipal Vox para nombrar a Ansaldo como sustituto del que también fue secretario de Organización de Santiago Abascal, con el que ahora mantiene una guerra abierta. “Tendremos que esperar también a la situación en la que queden definitivamente los últimos concejales que han sido expulsados, que también tienen un procedimiento judicial en curso”, ha zanjado el regidor.

La petición en favor de Ansaldo se comunicó pero una vez pasado el 30 de junio, que es cuando se dio traslado de la desestimación de las medidas cautelares sobre la expulsión del partido. También la reclama la autodenominada “portavoz legítima”, Arantxa Cabello, afín a la dirección, una situación que se complica aún más dado que Carla Toscano (simpatizante de Ortega Smith) se encuentra de baja laboral.