Una ilustración acuarela muestra a un grupo de personas migrantes que avanza a través de una selva tropical lluviosa y un río, con el logotipo de la Organización Internacional para las Migraciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)Más de 11,000 muertes y desapariciones de migrantes en tránsito han sido documentadas en las Américas desde 2014, según los datos más recientes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En el caso específico de Centroamérica, esta es considerada una de las rutas migratorias más letales con más de 2,800 muertes y desapariciones documentadas por la OIM desde el 2014. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advierte que, entre 2014 y 2026, al menos 2,835 migrantes han muerto o desaparecido en los flujos hacia Norteamérica, usando rutas que atraviesan Centroamérica y otras regiones de las Américas. Esta cifra —que podría ser aún mayor debido al subregistro— expone la gravedad de la crisis y los riesgos extremos que enfrentan quienes huyen de la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades.PUBLICIDADLas rutas migratorias más peligrosas, como la frontera México-Estados Unidos y la selva del Darién, concentran la mayor parte de las muertes: 1,121 y 448 casos respectivamente. Ahogamientos (1,025), accidentes de transporte (781) y violencia directa (319) son las causas principales, a las que se suman condiciones ambientales extremas y enfermedades sin atención médica.Este balance revela la magnitud de la tragedia humanitaria que atraviesa Centroamérica, donde rutas como el Tapón del Darién y la frontera México-Estados Unidos concentran las cifras más altas de fatalidades, esto según el informe “Proyecto Migrantes Desaparecidos” que divulgó la OIM el mes de junio.PUBLICIDADEl drama infantil es otro rasgo alarmante: solo en 2023 desaparecieron 47 menores de edad en rutas migratorias centroamericanas. Las cifras anuales muestran un aumento sostenido desde 2019, con un pico de 564 muertes y desapariciones en 2023 y una tendencia que no cedió en 2024 y 2025.Un niño o niña migrante camina solo por un camino resquebrajado mientras la lluvia cae sobre un letrero de la OIM y maletas con juguetes abandonados, lo que ilustra una travesía de desarraigo. (Imagen Ilustrativa Infobae)De acuerdo al análisis del documento, la región se ha convertido en un corredor obligado no solo para quienes huyen de Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador, sino también para migrantes de Sudamérica, el Caribe y África. La combinación de desastres naturales, violencia estructural, pobreza y falta de acceso a servicios básicos ha empujado a miles a buscar alternativas fuera de sus países de origen.PUBLICIDADLa OIM señala que migrantes económicos, solicitantes de asilo y refugiados conforman este flujo diverso, todos enfrentando riesgos similares. Muchos, especialmente familias y jóvenes, escapan de amenazas directas de pandillas o de la ausencia de oportunidades laborales.Una infografía de Infobae, con datos de la OIM, detalla la crisis migratoria en Centroamérica, registrando 2.835 muertes y desapariciones desde 2014 en sus rutas peligrosas hacia Norteamérica. (Imagen Ilustrativa Infobae)El Tapón del Darién se mantiene como una de las rutas más letales del continente. A través de esta selva que separa Colombia de Panamá, cientos de personas mueren o desaparecen cada año debido a condiciones ambientales extremas, ahogamientos y violencia directa. La frontera terrestre entre México y Estados Unidos registra el mayor número de víctimas, con más de 6,600 muertes y desapariciones en poco más de una década.PUBLICIDADLas travesías marítimas entre el Caribe y Centroamérica, aunque con cifras menores, representan un peligro significativo por las condiciones precarias y la presencia de traficantes de personas. El terreno hostil, sumado a la actividad criminal, agrava el riesgo en todas estas rutas.La crisis migratoria centroamericana se caracteriza por un crecimiento continuo de víctimas fatales y desaparecidos, sobre todo en la última década. Familias de migrantes y niños recorren una ruta sinuosa sobre el mapa de Centroamérica y el Tapón del Darién, entre símbolos de peligros. (Imagen Ilustrativa Infobae)Los datos muestran que las muertes y desapariciones pasaron de 618 en 2014 a 1,413 en 2023, manteniéndose en niveles elevados en los primeros meses de 2024. Las causas principales incluyen ahogamientos, accidentes de transporte, violencia y enfermedades sin atención médica, con muchos casos cuyas circunstancias permanecen sin esclarecer.PUBLICIDADLa OIM recalca que sus servicios son completamente gratuitos y advierte sobre la proliferación de fraudes y ofertas migratorias engañosas. El organismo mantiene un monitoreo activo de personas desaparecidas, ofrece orientación y asistencia, e insta a la población a evitar intermediarios irregulares.Un grupo de hombres, mujeres y niños atraviesan un desierto árido bajo el sol, camino a una valla fronteriza con una señal de peligro que se eleva del suelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)A pesar del acompañamiento institucional, la persistencia de cifras elevadas de fallecidos y desaparecidos subraya la necesidad de acciones coordinadas entre gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil. Las causas estructurales de la migración —pobreza, violencia y desastres— requieren intervenciones urgentes para prevenir más tragedias y garantizar rutas seguras para quienes se ven forzados a migrar.El fenómeno migratorio en Centroamérica se mantiene como uno de los desafíos humanitarios más graves de la región. Las autoridades y la OIM insisten en la urgencia de crear políticas de protección y cooperación internacional que atiendan tanto la emergencia como las causas de fondo, con el objetivo de que historias de pérdida y sufrimiento como las actuales no se sigan repitiendo.PUBLICIDAD