Donald Trump habló en el Salón Oval de la Casa Blanca (REUTERS/Evan Vucci)El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que intervino de manera directa ante el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, para cuestionar la expulsión del delantero estrella estadounidense Folarin Balogun en el partido entre Estados Unidos y Bosnia de la Copa del Mundo. En una comparecencia en la Casa Blanca, el mandatario defendió su gestión bajo el argumento de que la jugada “no fue foul”.“Pedí que se reconsiderara porque no pensaba que hubiera sido foul”, declaró Trump ante los periodistas. El líder estadounidense calificó de “injustas” las normas automáticas sobre las tarjetas rojas y apuntó sus críticas hacia el árbitro brasileño Raphael Claus, encargado de impartir justicia en el duelo de dieciseisavos contra Bosnia-Herzegovina. Trump tildó de “muy sospechoso” el pasado del réferi, quien expulsó al atacante de 25 años tras una revisión del VAR por haber pisado el tobillo del defensor Tarik Muharemovic.PUBLICIDADFolarin Balogun pisa el tobillo del defensor bosnio Tarik Muharemovic, acción que tras la revisión del VAR derivó en su expulsión directa. La posterior suspensión del castigo por parte de la FIFA desató un fuerte conflicto con la UEFA y el seleccionado belga. (REUTERS/Pedro Nunes)Pese a que la infracción fue ratificada por la tecnología en el campo, la Comisión Disciplinaria de la FIFA anunció que la suspensión automática de un partido quedaba en suspenso “durante un período de prueba de un año”. La decisión exime a Balogun del castigo inmediato y lo habilita para disputar el decisivo cruce de octavos de final de esta noche frente a Bélgica en Seattle.La resolución, adoptada tras los contactos con la Casa Blanca, provocó una respuesta inmediata por parte de las autoridades de Bélgica, rival de Estados Unidos en la llave eliminatoria. El ministro de Asuntos Exteriores belga, el democristiano francófono Maxime Prévot, calificó la medida como “incomprensible” y recurrió a su pasado en las canchas para fijar postura: “Como ex árbitro de fútbol, siempre me he comprometido a defender las reglas y garantizar decisiones justas. Si una llamada telefónica condujo a esto, equivaldría a socavar las reglas más básicas del deporte. ¿Cómo podría la FIFA seguir defendiendo con credibilidad el juego limpio?”, cuestionó.PUBLICIDADPor su parte, el primer ministro belga, el nacionalista Bart De Wever, optó por esquivar las declaraciones formales y canalizó el malestar institucional a través de la ironía en las redes sociales. Su equipo de comunicación remitió a la prensa a una publicación de su popular mascota Maximus —un gato de la raza Scottish Fold con más de 142.000 seguidores en Instagram—, que apareció junto a una tarjeta roja con la irónica leyenda: “¿Tarjeta roja? ¡Yo voy a jugar igual!”.En el plano estrictamente deportivo, el director técnico de la selección belga, Rudi Garcia, manifestó su estupor durante una conferencia de prensa en Seattle: “No sabía que en la Copa del Mundo de la FIFA el 5 de julio se había convertido en el 1 de abril, y que era el Día de los Inocentes”. PUBLICIDADAnte este escenario, la Real Federación Belga de Fútbol inició un proceso de apelación de urgencia ante los tribunales deportivos internacionales en un intento a contrarreloj por restablecer la sanción antes del pitazo inicial.El quiebre de los reglamentos tradicionales generó un repudio generalizado en los estamentos del fútbol del viejo continente. La UEFA emitió un duro comunicado en el que expresó su total incredulidad ante una medida que calificó de “inédita, incomprensible e injustificable”, advirtiendo que la FIFA “ha cruzado una línea roja” que vulnera los principios de una competición justa, honesta y transparente.PUBLICIDAD
Donald Trump habló sobre el caso Balogun: “No fue foul”
El presidente de Estados Unidos se refirió a la habilitación que recibió el goleador de Estados Unidos, quien fue expulsado en el partido contra Bosnia pero no deberá cumplir con una fecha de suspensión por una medida especial de la FIFA










