La industria automotriz atraviesa una transformación global que redefine el destino de las inversiones y la producción en la región

(Imagen Ilustrativa Infobae)La industria automotriz atraviesa uno de los mayores procesos de transformación de las últimas décadas. La electrificación, la digitalización de los vehículos y la irrupción de nuevos fabricantes, especialmente de origen chino, modifican el mapa global de inversiones y obligan a los países productores a competir por captar proyectos que definirán dónde se fabricarán los modelos del futuro. En ese escenario, Brasil consolidó una posición dominante en América Latina, mientras Argentina quedó relegada y enfrenta una brecha que alcanzó niveles inéditos.El dato resume esa diferencia con claridad: Brasil acumula anuncios de inversiones automotrices y autopartistas por alrededor de USD 34.000 millones hasta 2033, mientras que Argentina reúne cerca de USD 2.000 millones, si se incorpora el programa de transformación de Ford cuya ejecución se concentró en el período analizado. La distancia equivale a 17 veces, cuando históricamente rondó una relación de cinco a uno, acorde con el tamaño de ambas economías. Stellantis, Volkswagen, Toyota, GWM, General Motors, Hyundai y BYD aparecen entre los principales anuncios del país vecino, precisó un informe realizado por Misión Productiva. PUBLICIDADLa diferencia no sólo refleja una mayor capacidad de atraer capitales. También anticipa dónde se desarrollarán las nuevas plataformas, los proveedores, las tecnologías y buena parte de los empleos industriales vinculados a una actividad que atraviesa una profunda reconversión. Sólo Stellantis anunció inversiones por USD 5.500 millones en Brasil, una cifra que supera en más de cuatro veces el monto conjunto de los principales anuncios realizados en Argentina durante los últimos dos años, dice el documento.Detrás de ese resultado aparece una política específica. Brasil desplegó el programa Mover, que combina incentivos fiscales, financiamiento, apoyo a la innovación, exigencias de eficiencia energética y estímulos a la producción local con el objetivo de posicionarse como el principal polo automotriz de América Latina y captar inversiones vinculadas a la electromovilidad y la nueva movilidad.PUBLICIDADMientras tanto, Argentina transitó un camino diferente. La ausencia de una estrategia integral para el sector favoreció que una proporción creciente de las inversiones, los nuevos modelos y las tecnologías se localizaran en Brasil. A eso se suma otro factor considerado determinante: el régimen automotor bilateral con Brasil, bajo el ACE 14, avanza hacia el libre comercio en 2029. Si ese proceso no incorpora una negociación técnica sobre reglas de origen, contenido regional y nuevas tecnologías, la creciente concentración de inversiones en el país vecino podría traducirse en una pérdida estructural de producción y proveedores en Argentina, advirtió el grupo de economistas que integran Misión Productiva. La nueva ola de inversiones también redefine quiénes ganan y quiénes pierden dentro de la industria regional.El principal ganador es Brasil, que logró concentrar proyectos de prácticamente todas las terminales globales presentes en la región e incorporar nuevos fabricantes chinos como BYD y GWM. Esa combinación no sólo incrementa el volumen de inversiones. También posiciona al país para producir los próximos modelos, desarrollar tecnologías vinculadas a la electrificación y consolidar proveedores capaces de abastecer a una industria en plena transformación.PUBLICIDADBrasil concentra la mayor parte de los nuevos proyectos del sector y amplía la brecha con Argentina en la carrera por atraer inversiones