Maradona tomó la pelota en el centro del campo y frotó la lámpara. Uno, dos, tres, cuatro rivales quedaron en el camino antes de soltar el pase para que Claudio Paul Caniggia quede cara a cara con Taffarel. El delantero eludió al arquero brasileño y definió para el 1-0 definitivo. Aquel triunfo ajustado en Italia 1990 es recordado como uno de los partidos más icónicos de la historia de los Mundiales y uno de los más festejados por la Selección Argentina. Aquella tarde de Turín fue la última vez que Brasil había quedado eliminada en octavos de final de una Copa de Mundo. Hasta hoy: esta vez, de nuevo, una figura desequilibrante y un arquero providencial del rival fueron las claves de la debacle verdeamarela.Aquel 24 de junio de 1990 en el Stadio Delle Alpi, Brasil llegaba como favorito. Tenía una de las generaciones más talentosas de su historia, con Careca, Alemão y Dunga como figuras, y no había perdido ningún partido en el torneo. Argentina, en cambio, llegaba golpeada: campeona vigente pero irregular, con un Maradona que cargaba con el equipo casi en soledad. El clásico sudamericano fue muy favorable a Brasil: tuvo dos tiros en los palos y más de diez llegadas claras en las que Sergio Goycochea, que había irrumpido en el Mundial casi de casualidad tras la lesión de Nery Pumpido, fue una de las grandes figuras. Hasta que Maradona tomó la pelota en el mediocampo a los 35 minutos del segundo tiempo y cambió la historia con una mítica asistencia a Caniggia. Brasil quedó eliminado sin entender muy bien cómo.Más de tres décadas después, el guión tuvo una reedición inesperada en Nueva Jersey. Brasil volvía a llegar como favorito, con Vinicius como gran figura y una generación que cargaba con la presión de una nación sedienta de su sexta estrella. Noruega, en cambio, disputaba su primer Mundial desde 1998 y pocos le daban chances reales de avanzar. Pero Erling Haaland decidió que era su noche: invisible durante buena parte del partido, apareció en el momento justo para convertir dos goles que liquidaron el sueño brasileño. Y en el arco de los escandinavos, Nyland fue el Goycochea de esta historia: atajó un penal, se convirtió en un muro y privó a Brasil de cualquier posibilidad de reacción.De esta forma, se rompió la racha del Scratch, que había llegado al menos hasta cuartos de final en las últimas ocho ediciones de la Copa del Mundo. Lejos quedó la obtención de la cuarta estrella brasileña en Estados Unidos 1994, actual sede del Mundial, cuando un plantel encabezado por Romario y Bebeto venció por penales en la final del Rose Bowl a la Italia de Roberto Baggio.En Francia 1998, Brasil estuvo cerca de repetir de la mano de Ronaldo Nazario, pero el anfitrión se aprovechó de que la gran figura brasileña llegó limitada físicamente a la final y lo goleó 3-0 en el Stade de France. El temible 9 tuvo su revancha cuatro años después en Corea-Japón, donde fue la gran figura junto a Ronaldinho, Cafú y Roberto Carlos, y Brasil conquistó el pentacampeonato.A partir de allí, la suerte y los rendimientos comenzaron a serles más esquivos a Brasil. Eliminación en cuartos contra Francia en 2006, derrota en la misma instancia contra Países Bajos en 2010 y la catástrofe del Mineirao en 2014: el 7-1 contra Alemania en semifinales. De aquella histórica goleada, Brasil no logró recuperarse del todo: cayó en cuartos en Rusia 2018 ante Bélgica y en Qatar 2022 ante Croacia. Y hay un dato que se repite y que ahora Noruega viene a confirmar: las últimas eliminaciones de Brasil en Mundiales fueron todas ante equipos europeos.La historia de Brasil en los Mundiales modernos es la historia de una potencia que perdió la mística. Desde aquella noche de 2002 en Yokohama, cuando Ronaldo y compañía conquistaron el pentacampeonato, el Scratch no volvió a tocar el cielo. Esta tarde, de la mano de Haaland y Nyland, una nueva página negra se escribió en la historia verdeamarela. Y así surge una pregunta que vuelve a resonar en el mundo del fútbol: ¿cuándo volverá a ser Brasil lo que fue?
De la jugada de Maradona y el gol de Caniggia al doblete de Haaland: Brasil no quedaba eliminada en octavos de un Mundial desde Italia 90
La última vez que Brasil había sido eliminada en octavos de un Mundial había sido contra Argentina en Italia 90.Al igual que aquel 24 de junio de 1990, el arquero noruego y su máxima figura fueron clave para eliminar a la verdeamarela.Las últimas siete eliminaciones de Brasil en Mundiales fueron todas ante equipos europeos.










