La tarde que España se deshizo de Austria y se clasificó para los octavos de este lunes contra Portugal (21.00, La1 y Dazn), a Lamine Yamal se le vio contrariado mientras sostenía con cierta incomodidad el trofeo de mejor jugador del partido. El azulgrana ha venido al Mundial a llevarse la copa, pero también a seguir levantando la leyenda que se le adivina. Existen pocos escenarios como la Copa del Mundo para despertar el asombro, para volar a la cima, para hacerse admirar, e incluso para despedirse del olimpo. La trayectoria del despegue de Lamine con 18 años se cruza en Dallas con el declinar de Cristiano Ronaldo, indesmayable a los 41.El portugués se resiste a la lógica aplicable a cualquier otro. Ya se fue hace cuatro años del Mundial de Qatar entre lágrimas, después de que los eliminara Marruecos en cuartos. Aquel día entró desde el banquillo, tal vez la evolución esperable para la carrera de un tipo de 37 años. Y sin embargo, aquí está otra vez, de nuevo titular, todavía letal en el pedazo de campo cada vez más reducido en el que opera. “El Cristiano que tenemos hoy en el Mundial no es el mismo que veíamos hace años en el Madrid, cuando estaba en su prime”, dijo Unai Simón el sábado. No, pero... “En el área se busca él solo la vida para rematar, para estar al rechace, para buscar pases filtrados, para hacer espacio a que los jugadores de segunda línea puedan entrar o disparar de fuera del área. Si pisa el área es determinante. Le gusta ir al segundo palo a rematar balones picados, anticiparse a la corta, quedarse en el punto de penalti cuando se hunde la defensa...”. Luis de la Fuente coincide en que deben estar alerta: “Con Cristiano no se puede estar nunca tranquilo”.El delantero avisó este domingo: “Si me llega la pelota y tengo la oportunidad, la voy a meter”. Competitivo hasta el final, incluso para determinar ese final. “Terminaré cuando quiera; no cuando vosotros queráis”, se resistía este domingo. Aunque terminó concediendo que está de retirada: “Va a ser mi último Mundial. Ojalá no sea mi último partido”.No es el mismo futbolista que abrasaba con su fulgor, pero no se extingue todavía. Lamine lo comprobó hace poco más de un año en la final de la Nations League que España perdió contra Portugal en los penaltis. Fue una noche incómoda para él, un tanto desafinado. En uno de los ataques, Cristiano se le presentó de repente por detrás y le birló la pelota. El tipo de 40 dejó pasmado al de 17.Después, incluso marcó el 2-2, en uno de los tipos de jugada a los que se refirió temeroso Unai Simón. Nuno Mendes centró desde la izquierda, Le Normand desvió el pase y la pelota cayó en el área, justo donde Cristiano peleaba por el espacio con Cucurella. Se impuso y empató la final.Lamine contempló el gol con la frustración añadida de que aquel golpe había nacido por la banda que tenían encomendada él y Mingueza. Nuno Mendes fue una tortura para ellos aquella noche. Marcó el primer tanto, creó el segundo y resultó inalcanzable para España. Una de las claves de la eliminatoria estará en lo que suceda esta vez por ese carril que atacará de nuevo el lateral del Paris Saint-Germain. Por lo que Lamine le amenace y le obligue a retroceder (“Le sugeriría que haga sufrir más al defensa para que esté más pendiente de él”, dijo De la Fuente), y por lo que Lamine ayude a Porro o Llorente a tapar al portugués. Con ese cometido defensivo del azulgrana no tiene dudas Unai Simón: “No hay que convencerle. Tiene muchas ganas de demostrar que quiere hacer algo grande en este Mundial, y todo parte no solo por el ataque sino por trabajar en defensa con el grupo. Él lo sabe y lo dice”.Las esperanzas de Cristiano también son altas: “Yo creo que vamos a ganar, tengo ese feeling”, dijo en una rueda de prensa en la que estuvo juguetón y sonriente. Aunque reconoció la dificultad: “Es un partido de una magnitud enorme, con un equipo que ya ganó esta competición”, dijo. “La única manera de ganar a España es tener mucha fe, correr y tener coraje”. La Roja llega después de una exhibición ante Austria, con todos los efectivos a punto, salvo Nico Williams, que casi lo está.Pase lo que pase este lunes, Cristiano dejó claro que se irá en paz: “En el aspecto emocional este ha sido el mejor Mundial, el que más he disfrutado”. Todavía sigue aquí. A Lamine Yamal lo deja para más adelante. Le pronosticó “mucho futuro”.