"Me llamo Rafael Vez Palomino, canónigo de la SAI [Santa Apostólica Iglesia] Catedral de Cádiz, sacerdote de la Diócesis de Cádiz y Ceuta desde 1991. Actualmente llevo seis años suspendido canónicamente por denunciar en voz alta las actitudes de abuso de poder y manipulación de monseñor Rafael Zornoza Boy y su equipo". Así arranca la carta que Vez envió al papa León XIV con motivo de su visita a España el pasado mes de junio. El sacerdote no ha recibido respuesta hasta el momento a su misiva, según manifestó a Público. PublicidadVez Palomino, que era, además de sacerdote y canónigo, profesor en el seminario diocesano, fue en efecto sancionado y apartado —hoy no puede ejercer— de sus puestos después de haber denunciado públicamente lo que consideraba excesos y desafueros —despidos, desahucios, una gestión "neoliberal" de los bienes, alejada de la doctrina social de la Iglesia...— en la gestión del exobispo Zornoza Boy. Ahora, Vez ha decidido llevar su caso al máximo tribunal vaticano, la Signatura Apostólica, al considerar que el colegio de jueces canónico que le juzgó no estaba correctamente formado, según expresó a Público.La Signatura hace las veces de Tribunal Supremo en la Iglesia católica. Después de un periodo de estudio, expuso Vez, sus abogados han pensado que puede haber una posibilidad de ganar el caso allí. "Se ha comunicado al Tribunal de la Rota que vamos a presentar en la Signatura Apostólica el recurso y ahora tenemos un plazo para poder hacerlo. Queda simplemente esperar el momento para hacerlo", señaló Vez en conversación telefónica con este periódico.Lo que el sacerdote llevará a la Signatura Apostólica es un recurso para que se revise la respuesta negativa del Tribunal de la Rota a la querella de nulidad presentada contra la sentencia, emitida en 2025, después de cinco años de proceso y de suspensión cautelar para ejercer. Esta fue emitida por un colegio de jueces, que no fueron formalmente nombrados, considera Vez, mediante decreto episcopal. Estos le condenaron por “desobediencia a la autoridad" y por "suscitar aversión u odio en los súbditos contra el Ordinario". Los argumentos legales de Vez para lograr la nulidad de esa condena son los siguientes. Por un lado, asegura que "la sentencia es nula por defecto de competencia o jurisdicción del tribunal" porque el vicario judicial que emitió el decreto de constitución del colegio de jueces en 2020 "no tenía potestad para hacerlo, correspondiendo tal facultad exclusivamente al obispo de Cádiz y Ceuta". Y por otro, que existió una "irregularidad en la constitución del tribunal" al no "constar ningún decreto del obispo de Cádiz y Ceuta, ni otro título jurídico válido" que nombre "jueces a los sacerdotes designados". Así, para Vez, la sentencia "estaría afectada de nulidad insanable al carecer estos de potestad para juzgar". PublicidadLas consideraciones de Vez fueron rechazadas, en efecto, en el mes de marzo pasado por el Tribunal eclesiástico de la Rota con razonamientos sinuosos. Así, este órgano reconoce en un decreto que la constitución del colegio de jueces fue efectivamente realizada por "un decreto del vicario judicial, que no nombró jueces nuevos, sino que dio por supuesto" que estos ya habían sido solicitados por el obispo de Cádiz y delegados con el consentimiento del arzobispo de Sevilla. Además admite que "falta un decreto formal de designación de jueces por parte del obispo de Cádiz". Sin embargo, considera que, aunque fuera de forma implícita, el obispo hizo suya la designación de los jueces seleccionados por el arzobispo de Sevilla. En ese decreto, el tribunal añade: "La jurisprudencia rotal admite que la delegación de potestad puede realizarse implícitamente, siempre que exista una intención positiva de concederla y esta pueda deducirse de las circunstancias del caso. Asimismo, recuerda el tribunal que ni el acto administrativo singular ni la provisión de oficio eclesiástico requieren necesariamente forma escrita bajo pena de nulidad".La pena impuesta a Vez en el año 2025, que sigue vigente y que será recurrida a la Signatura, fue la siguiente, según consta en la sentencia eclesiástica: "Abandonar la vivienda parroquial [en la que vivía]; doce meses de privación de los oficios y cargos de párroco, administrador parroquial, profesor del seminario diocesano de Cádiz y Ceuta y canónigo de la Catedral de Cádiz". También se le condenó a "llevar durante doce meses una vida dedicada prevalentemente a la penitencia espiritual y a la oración, apartado de los medios de comunicación y de las redes sociales" y "una vez cumplida la penitencia anterior, la de dedicar el mes previo a su plena reincorporación al ministerio al recogimiento y la oración en algún lugar destinado a ese fin".Publicidad"No ha sido un tiempo fácil —expone Vez en la carta al papa—, lleno de insultos, amenazas, sufrimientos y gastos de dinero para poder defenderme de las acusaciones. He necesitado la ayuda de familiares y amigos para ello. Levanté la voz para defender a trabajadores y compañeros y para decir que lo que se estaba haciendo no era evangélico; y monseñor se encargó de destrozarme la vida, hasta el punto de no ofrecerme asistencia jurídica, por lo que he tenido que asumir el coste total de mi defensa ante sus ataques".Zornoza dejó de ser obispo de Cádiz a finales del año pasado, cuando el papa León XIV aceptó su renuncia, presentada cuando alcanzó la edad de jubilación. La decisión del pontífice se produjo 15 meses después de que Zornoza cumpliera la edad límite y después de las acusaciones de abusos sexuales a un menor cuando estaba en el seminario de Getafe. Este caso fue cerrado en falso por El Vaticano con el argumento de que no había podido determinar la edad de la víctima en el momento en el que tuvo lugar el presunto abuso cometido por el prelado, cuando el denunciante afirmaba tener 14 años.La diócesis de Cádiz, a la espera de que el papa nombre un nuevo obispo, la gestiona un administrador apostólico, Ramón Valdivia. Según Vez, este le ofreció un acuerdo. Así describe Vez en un texto enviado a Público lo sucedido: "El 27 de abril [pasado] fui citado en la vicaria judicial para entregarme la propuesta que me hacía el administrador apostólico. [...] Queriendo ejecutar la sentencia dictada por el tribunal de febrero de 2025 [...] se pretendía el levantamiento de las medidas cautelares para retomar el ejercicio del ministerio pastoral a criterio del Ordinario. Las penas penitenciales, que la sentencia señalaban que eran de 12 meses, quedaban conmutadas por el tiempo en el que he permanecido suspendido de modo cautelar, 65 meses. [...] La restitución de los oficios eclesiásticos de profesor en el seminario y de canónigo de la Catedral de Cádiz quedaban en suspenso hasta la resolución de los recursos por las partes litigantes. Y que se evitara la difusión de dicha propuesta en los medios de comunicación o redes sociales".Después de una segunda reunión, el 5 de mayo pasado, Vez no aceptó la propuesta. "No puede ser aceptada, en la medida en que genera una apariencia de reconocimiento de culpabilidad y de cumplimiento de una pena derivada de una sentencia que se encuentra impugnada", considera el sacerdote aún suspendido. Este periódico se puso en contacto mediante un correo electrónico con el Obispado de Cádiz y de Ceuta para conocer su posición general sobre este asunto, también su versión de esta negociación y los detalles de la oferta a Vez, pero en el momento de publicación de esta información no ha recibido ninguna respuesta.Para Vez es esencial que se respeten tres principios. Por un lado, el no reconocimiento de culpabilidad alguna. "Cualquier solución debe ser compatible con la ausencia de reconocimiento de responsabilidad por mi parte, manteniéndose íntegros mis derechos procesales mientras no exista resolución firme", considera. Por otra parte, que se reconozca que se ha visto perjudicado. "El prolongado periodo de suspensión cautelar desde 2020 ha supuesto, en la práctica, una privación del ejercicio ministerial muy superior a cualquier eventual pena, con el consiguiente impacto personal, pastoral y económico, por lo que las eventuales penas deben considerarse sobradamente cumplidas", afirma Vez. Y, por último, la "necesidad de una reparación integral". "La solución del conflicto no puede limitarse al levantamiento de medidas, sino que requiere una reparación adecuada del daño causado, tanto en el plano económico como en el reputacional", considera el sacerdote.En concreto, Vez reclama "un destino pastoral digno, adecuado a la situación personal y en diálogo con la autoridad diocesana". También lo que llama una "regularización económica", que incluya la "revisión y compensación de las cantidades dejadas de percibir, por una decisión abusiva, durante el periodo de suspensión, incluyendo los conceptos retributivos ordinarios vinculados a los oficios desempeñados". Y una "restitución reputacional", la "emisión de una declaración institucional consensuada que permita restablecer mi buen nombre y facilitar una reincorporación pastoral normalizada".El caso de Vez ha causado un fuerte impacto en la comunidad católica de Cádiz. "Se le quiere imponer el silencio: no puede difundir en las redes sociales ni en medios de comunicación. Siempre la obsesión de la jerarquía por el silencio y que nada trascienda a la opinión pública. Nada se habla de los daños causados durante estos seis años, ni de ninguna indemnización económica. Además se le culpabiliza de los hechos como si hubiera cometido algún delito", considera el activista Juan Cejudo, miembro de varias organizaciones de cristianos de base.Publicidad"Hay que tener en cuenta —añade Cejudo— que Rafael Vez para defenderse tiene que recurrir a abogados y, con los escasos ingresos que le dejan para malvivir, no puede cubrir dichos gastos si no fuera por el apoyo de familiares y amigos y otras medidas". Cejudo añade: "El tribunal que nombró Zornoza no fue legal, como ellos mismos reconocen, porque el obispo no había firmado ni publicado el nombramiento de los jueces. La Iglesia aquí lo reconoce pero vuelve a defender al obispo y dice que eso iba en la voluntad implícita del obispo. Siempre la defensa del obispo aunque no tengan base legal para hacerlo. Francisco fue muy tajante en la defensa de los derechos de las víctimas de abusos. Lo de Rafael es otra forma de abusos, abusos de poder y manipulación, como él dice. Ya va siendo hora de que la jerarquía se ponga las pilas y vaya actuando con criterios justos y dignos, que está siempre obsesionada por la defensa de la institución eclesial".
El cura juzgado tras denunciar excesos del exobispo de Cádiz llevará su caso al máximo tribunal vaticano
Así arranca Rafael Vez su carta al papa: "Llevo seis años suspendido canónicamente por denunciar en voz alta las actitudes de abuso de poder y manipulación de Monseñor Rafael Zornoza Boy, y su equi...








