La capital de Noruega vivió una noche de intenso festejo tras el triunfo de la selección nacional sobre Brasil en el Mundial de fútbol, que permitió el avance de los noruegos a los cuartos de final. Cerca de 100.000 personas se congregaron en el centro de Oslo para celebrar una victoria que muchos consideraban improbable- La emoción de los aficionados se manifestó en concentraciones masivas, cánticos, saltos y muestras de júbilo ininterrumpido en las principales avenidas y plazas.Euforia desbordada en Oslo tras la histórica clasificación de Noruega a cuartos de final del Mundial (AP)La magnitud de la celebración sorprendió incluso a las autoridades. El jefe de operaciones del distrito policial de Oslo, Øyvind Hammervold, precisó: “Esperamos que el número de personas siga aumentando. El ambiente es muy bueno ahora y eso nos facilita el trabajo”. Los efectivos de seguridad permanecieron desplegados para controlar la afluencia de público y responder ante cualquier eventualidad durante los festejos.PUBLICIDADCerca de 100.000 personas se congregaron en el centro de Oslo (AP)La victoria de Noruega se definió en la segunda mitad del partido, gracias a dos goles de Erling Haaland, quien se consolidó como la gran figura del encuentro. El ambiente ya era festivo al sonar el silbato final, pero la euforia se expandió rápidamente desde el estadio Ullevaal hasta el centro de la ciudad. Los aficionados ocuparon estaciones de metro, calles y espacios públicos.Hinchas de Noruega celebrando el triunfo de la selección ante Brasil (AP)Las mayores concentraciones de aficionados se registraron en Rådhusplassen y Spikersuppa, dos de los principales espacios públicos del centro de Oslo, donde miles de personas siguieron la celebración tras la clasificación. Durante los festejos hubo cánticos, lanzamiento de cerveza y el uso de dispositivos de humo, mientras los asistentes levantaban banderas, se abrazaban y repetían de forma constante el tradicional coro de “Norge, Norge, Norge”.PUBLICIDADMiles de aficionados se reunieron en un estadio al aire libre de Oslo para celebrar la victoria de Noruega sobre Brasil y el pase a cuartos de final del MundialLa celebración también alcanzó el Palacio Real de Oslo. Cientos de aficionados acudieron al lugar luego de que el príncipe heredero Haakon saliera al exterior para saludar a los presentes. Los asistentes respondieron con cánticos, mientras el heredero compartió unos minutos con la multitud y participó en una breve actividad con un grupo de hinchas.Un grupo de personas se muestra eufórico dentro de un vagón de metro tras el triunfo de Noruega ante BrasilLa jornada terminó con un espectáculo de fuegos artificiales que reunió a miles de personas en el centro de Oslo. Mientras continuaban los festejos, algunos aficionados compartieron sus impresiones sobre el triunfo. La enfermera Andrine Hoen dijo: “Estuve a punto de apostar mi salario a que Brasil ganaría, pero después de ver el partido de hoy, creo que podemos llegar lejos. Ahora me voy a casa porque mañana tengo turno”.PUBLICIDADLa victoria de Noruega se definió en la segunda mitad del partido, gracias a dos goles de Erling HaalandEl partido, disputado en el estadio MetLife de Nueva York, comenzó con gran intensidad. Noruega anotó un gol apenas iniciado el encuentro, aunque la acción fue anulada por fuera de juego. Minutos después, Brasil dispuso de un penal, pero el arquero Ørjan Nyland logró atajar el remate, lo que mantuvo el marcador en cero y elevó la tensión en ambos equipos. Al descanso, el empate sin goles reflejaba la paridad y el ritmo vertiginoso del duelo.En el segundo tiempo, el seleccionador noruego realizó modificaciones tácticas que aportaron mayor energía al equipo. Los ingresos de Oscar Bobb y Andreas Schjelderup revitalizaron el ataque y contribuyeron a que Noruega concretara la remontada. El doblete de Haaland desató la alegría tanto en el estadio como en las calles de Oslo.PUBLICIDADEl ambiente ya era festivo al sonar el silbato final, pero la euforia se expandió rápidamente desde el estadio Ullevaal hasta el centro de la ciudadDurante el festejo, se reportaron algunos incidentes menores como el lanzamiento de fuegos artificiales cerca de establecimientos nocturnos. La policía recibió avisos sobre posibles heridos, aunque hasta la madrugada no se había confirmado la existencia de lesionados. El propio Øyvind Hammervold comunicó a la prensa: “Por ahora no hemos logrado contactar a personas heridas. Se han realizado búsquedas activas y estas ya concluyeron”.El ambiente de celebración se prolongó durante horas, con la participación de familias, jóvenes y adultos. La presencia de figuras públicas como el príncipe Haakon y la ausencia de incidentes graves reforzaron la imagen de un país unido por un logro deportivo memorable. Erling Haaland resumió el sentimiento general al declarar tras el partido: “Ojalá estuviera en esas calles, hoy es uno de los días más increíbles en la historia de Noruega. Disfruten el momento, esto es una locura”.PUBLICIDAD