El mundo de la ciberseguridad ha vivido un revulsivo con la llegada de Mythos, un modelo de inteligencia artificial diseñado en Estados Unidos por la empresa Anthropic. Tiene tanto potencial que la administración Trump ha decidido vetar el uso al público general. Solo un centenar de instituciones y empresas del sector ciber pueden acceder a los algoritmos, capaces de detectar brechas de seguridad de hace 20 años y procesar la información a toda velocidad. Mythos se puede utilizar como una arma de doble filo: para proteger, pero también para perpetrar ciberataques. Es una infraestructura crítica que el gobierno de EE.UU. quiere proteger a toda costa.“Mythos no ha descubierto nada nuevo sino que funciona mucho mejor que sus predecesores. Es un 30% más potente que el modelo anterior de Anthropic, llamado Opus”, comenta Joan Vendrell, consejero delegado de la startup catalana NeuralTrust, especializada en IA y ciberseguridad.El modelo de Mythos que ha lanzado Anthropic es un 30% más potente que el anterior, llamado OpusAdemás ya existen otras alternativas al mercado que están al mismo nivel. La industria evoluciona de manera tan veloz que OpenAI acaba de lanzar al mercado su homólogo de Mythos –llamado GPT 5.6 Sol– así como otras dos versiones llamadas Terra y Luna. También han sido vetadas al público general por parte de la administración Trump. El potencial es tan grande que pueden afectar a la seguridad nacional.El potencial es tal que Trump ha limitado el acceso a un centenar de empresas e instituciones“A pesar de estar restringidos al gran público, estos modelos están disponibles para las grandes empresas de ciberseguridad y esto es positivo. Pueden realizar pruebas y avanzar de manera conjunta sin que nadie quede atrás”, comenta Vendrell. De hecho, el acceso –que recientemente se ha ampliado de 40 a 100 empresas e instituciones– ha sido recibido con los brazos abiertos por parte de los mercados. La bolsa vuelve a mostrar signos de optimismo entre las empresas ciber, cuyas valoraciones se hundieron cuando Mythos irrumpió en el mercado el pasado abril. Entonces, los inversores temieron que el negocio de la industria tradicional se fuera a pique ya que la tecnología de Mythos se había mostrado muy superior a todos los servicios que durante años la industria estuvo vendiendo como los más seguros.OpenAI ha lanzado su homólogo en llamado GPT 5.6 Sol que aspira a rivalizar en servicios de ciberseguridadPor eso, en las últimas semanas se han disparado las acciones de firmas de referencia como CrowdStrike, Palo Alto Networks o Fortinet. A partir de ahora, podrán mejorar sus servicios con el uso de estos potentes algoritmos. Además, apunta Vendrell, el mercado cada vez reclamará más servicios de ciberseguridad a causa de la elevada digitalización de la economía, así que el futuro de la industria tradicional parece garantizado, al menos a ojos de los inversores bursátiles.De todas formas, Vendrell considera necesario ampliar el acceso de Mythos a empresas de la industria del software ya que el modelo puede ser crucial para los programas informáticos que se instalan en millares de compañías de todo el mundo. Es cierto, reconoce Vendrell, que Anthropic abrió el acceso de Mythos durante unos días a todo el público pero el modelo no se podía exportar (o copiar), solo se podía utilizar a modo de prueba.Más allá del potencial de la tecnología, Anthropic se frota las manos con las perspectivas de negocio. Las cifras económicas de Mythos se desconocen –hace apenas dos meses que está en el mercado– pero la matriz Anthropic es ahora la empresa de inteligencia artificial mejor valorada del mundo, gracias en parte a Mythos pero también a la plataforma Claude. Su valoración es de 965.000 millones de dólares, unos 843.000 millones de euros.“El negocio de Mythos puede ser descomunal ya que este modelo, y el resto de homólogos, operan de manera captiva, como si fueran un círculo vicioso: los algoritmos necesitan alimentarse de datos de sus clientes y cuántos más acumulan mejor es su servicio, de modo que la máquina de hacer ingresos opera de manera exponencial”, apunta Vendrell. En esta flamante industria, el emprendedor lamenta la ausencia de tecnología europea. No existe a día de hoy un modelo rival que se encuentre a la altura.Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis
Mythos: un fenómeno de la ciberseguridad
Las empresas del sector vuelven a subir en bolsa al tener acceso a esta potente herramienta de inteligencia artificial de Anthropic






