El presidente de Estados Unidos, Donald Trump intervino personalmente para que la FIFA levantara la suspensión del delantero Folarin Balogun y le permitiera disputar el partido de octavos de final del Mundial 2026 frente a Bélgica. La decisión, confirmada este domingo por el organismo rector del fútbol, representa un hecho inédito en la historia reciente de la Copa del Mundo y desató una fuerte polémica por la presunta injerencia política en una sanción disciplinaria. Según revelaron The New York Times, El País de España y la agencia Associated Press, Trump llamó días atrás al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedirle que revisara la expulsión del goleador estadounidense, quien había visto la tarjeta roja durante la victoria por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final. La FIFA sorprendió al anunciar que Folarin Balogun quedaba nuevamente habilitado. "De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la suspensión de un partido queda en suspenso durante un período de prueba de un año. Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, la suspensión se revocará y la sanción se aplicará sin perjuicio de cualquier sanción adicional impuesta por la nueva infracción", informó el organismo.