La noticia es que Noruega sigue en carrera en el Mundial 2026. En el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el escenario de la final del próximo 19 de julio, los vikingos están en los cuartos de final luego de sacar del camino a Brasil (2-1). Dicho de otra manera: Erling Haaland avanza; Vinicius se devuelve a casa. El único antecedente en Copas del Mundo entre el gigante sudamericano y el cuadro nórdico fue en la fase grupal de Francia 1998, precisamente la última participación de los vikingos hasta que clasificaron a Norteamérica. Ganaron los europeos por 2-1 en Marsella. Ese equipo tenía a Stale Solbakken en el plantel. 28 años después, el mismo Solbakken es el entrenador de los noruegos en su reencuentro con el Scratch. Por la cantidad de buenos jugadores en el campo, estaba todo dado para ver un partido abierto. En efecto, el primer periodo entregó un cotejo que se terminó dando golpe por golpe. Fue Noruega el que manejó más el balón, no obstante fallaba a la hora de encontrar a Haaland, clavado entre Marquinhos y Gabriel Magalhaes. El Brasil de Carlo Ancelotti, donde el orden es más que el viejo anhelo de rememorar el Jogo Bonito, que no se pone colorado al ceder la iniciativa, tenía un claro 4-4-2, que pasaba a un 4-2-4 en labores de ataque. Rayan y Gabriel Martinelli eran prácticamente mediocampistas. Si Vinicius tenía libertad para moverse a sus anchas en la izquierda, Matheus Cunha era el 9. Tuvo una oportunidad ideal para destrabar el partido temprano. En los 10′, Brasil reclama una supuesta falta penal del zaguero Ajer a Cunha. Llamó el VAR y el árbitro estadounidense Ismail Elfath chequea en la pantalla a ras de cancha. Sanciona la pena máxima, desechando una eventual infracción en la previa en contra de Nusa. No fue Vini. Bruno Guimaraes asume la ejecución y falló. Un tiro muy anunciado fue contenido por el golero Nyland. Brasil, que tuvo solo el 35% de posesión en los 45′ iniciales, era un elenco reactivo. Mientras que Noruega manejaba el balón teniendo en Martin Odegaard al armador. El talentoso volante del Arsenal tuvo en su pie zurdo las principales ocasiones de gol, sin vulnerar a Alisson. Nusa, en la izquierda, era quien aportaba gambeta en los nórdicos, aunque impreciso. Sorloth, un 9 tradicional, se cargó a la derecha, con una misión más táctica. Tanto Nusa como Sorloth salieron en el entretiempo.Más allá de tapar el penal, Orjan Nyland se empezó a levantar en la figura de la tarde. En los 40′ ahogó una chance clara a Vinicius, quien robó un balón y definió al cuerpo. Autogestión. Era, de alguna manera, el reflejo de lo que era la Canarinha: dependiente de las individualidades ante la falta de un colectivo. Carletto incluyó a Endrick antes de la hora de partido, en lugar de Cunha. La primera que tuvo el joven atacante fue casi gol. Gran pase ‘tres dedos’ de Vinicius dejó solo al ex Palmeiras, quien desvió ante el achique del portero. Si Nyland era figura, Alisson no se quedaba trás. El golero del Liverpool también era sostén de su escuadra, evitando la apertura de los noruegos. Se dio un partido abierto, agradable a la vista, donde no había una clara hegemonía de uno sobre otro. Puede sonar llamativo por la historia de Brasil, que en sus años gloriosos superaba a todos, más no por su presente. Como el cero no se movía, en los 68′ entró Neymar, desatando el griterío de los torcedores. Cuando se preveía un partido largo, se levantó Haaland. Literalmente. Porque el Androide le ganó por arriba a Magalhaes y clavó un testazo para el 1-0 vikingo, tras el centro de Schjelderup. Gran definición del killer del Manchester City. Brasil, reactivo, fue a buscar el empate pero era incapaz de vulnerar a un Nyland de notable presentación. Y en los 90′, otra vez Haaland. Un zurdazo bajo del artillero se cuela en un rincón de la portería de Alisson para el 2-0. Para hacer más decorosa la caída, Neymar hizo el descuento desde el punto penal en los 90′+9. Sonoro batacazo en el Mundial. Un nuevo tropezón de Brasil, con ribetes de fracaso. De sus últimas seis Copas del Mundo, solo en una quedó entre los cuatro mejores: en 2014. Una vez más, un europeo despacha a la Canarinha, ese equipo que era sinónimo de fiesta y que ahora es palidez. Ni Ancelotti tenía la receta. Todo lo contrario a una Noruega que da un golpe en la mesa. Con un Androide en sus filas, es posible. NEWSLETTEREl DeportivoLunes, 8:45 AMUna selección especial con la cobertura y análisis de los eventos deportivos más importantes del fin de semana, por el equipo de Deportes de La Tercera.Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.
Haaland fulmina a Brasil: Noruega da el gran golpe del Mundial y saca del camino al pentacampeón - La Tercera
Partidazo en Nueva Jersey. El cuadro nórdico vuelve a vencer a la Canarinha, como hace 28 años en Francia. Un doblete del artillero del Manchester City le entregó la victoria a los europeos por 2-1. Neymar descontó de penal.











